sempiterna


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sempiterna

1. s. f. TEXTIL Tela de lana basta y tupida.
2. BOTÁNICA Perpetua, planta herbácea.

sempiterna

 
f. Tela de lana, basta y muy tupida, que la gente pobre usaba para vestidos.
bot. Perpetua.

sempiterna

(sempi'teɾna)
sustantivo femenino
1. botánica planta herbácea de hojas con vello, que da flores y frutos con una sola semilla Plantó dos sempiternas en el jardín.
2. textile tela de lana, basta y tupida usada antiguamente para vestidos vestimenta de sempiterna
Sinónimos

sempiterna

sustantivo femenino
Traducciones

sempiterna

evergreen
Ejemplos ?
Si en la materia de poder alcanzar y merecer la bienaventuranza se debe creer en los ángeles, que piden ser reverenciados con el honor y culto que se debe a Dios, o a aquellos que mandan sirvamos santa y religiosamente, no a ellos, sino a Dios ¿A qué ángeles debemos dar asenso sobre la cuestión de la vida bienaventurada y sempiterna...
Luego no pudo haber voluntad eterna mala en cosa alguna dotada de bien natural, el cual, causando daño, podía quitarlo la voluntad mala. Y supuesto que no era sempiterna, pregunto: ¿Quién la hizo?
Pero aunque primero cesó y después obró (lo cual no sé cómo el hombre pueda entenderlo), esto, sin duda, que llamamos primero y postrero, estuvo en las cosas que primero no hubo, y después hubo; pero en Él no mudó alguna voluntad nueva otra voluntad que antes tuviese, sino que con una misma sempiterna e inmutable voluntad hizo que las cosas que crió primero no fuesen hasta que no fueron; y después fuesen cuando comenzaron a ser; manifestando acaso con esto maravillosamente a los que pueden ser capaces de entender estas cosas, que no tenía necesidad de ellas, sino que las crió por su mera gratuita bondad, habiendo estado sin ellas en no menor bienaventuranza desde la eternidad sin principio.
Por tanto, aunque al presente no hay carne alguna de tal configuración que pueda sufrir dolor y no pueda sufrir la muerte, sin embargo, entonces será la carne tal cual no es ahora, así como también será tal la muerte cual no es ahora, porque la muerte será sempiterna, cuando ni podrá el alma vivir no teniendo a Dios en su favor, ni estar exenta de dolores del cuerpo, estándose muriendo.
CULTIGRACIA su marido, por el astío que causa el tal nombre, le llamará mi quotidie, mi siempre; y á él se le dexa su sempiterna á salvo para quando nombre su muger.
«¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús Nazareno, que has venido a perdernos y atormentarnos?» Claramente se advierte en estas palabras que había en ellos una ciencia muy profunda, mas no caridad, porque temían la pena y castigo que les había de venir de mano del Señor y no amaban la justicia que había en Él, y tanto se dejó conocer de ellos cuanto quiso, y tanto quiso cuanto fue menester; pero dejóse conocer y se les manifestó, no como a los santos ángeles que gozan y participan de su eternidad, según que es Verbo del eterno Padre, sino como fue necesario manifestarles para espantarlos, de cuya potestad, en alguna manera tiránica, había de librar a los que están predestinados para su reino y gloria para siempre verdadera y verdaderamente sempiterna.
Extraña madre, que al malvado y bueno en sempiterna confusión das vida, Eva te lamo que en el propio seno llevó a Abel y a Caín el fratricida; Israel que al divino Nazareno engendró y a la turba deicida; ¡Tú haces que sea, con el lazo humano Colón sublime de Marat hermano!
Y aunque el fin próximo de su actuación es proporcionar a los ciudadanos la prosperidad de esta vida terrena, sin embargo, no debe disminuir, sino aumentar, al ciudadano las facilidades para conseguir el sumo y último bien, en que está la sempiterna bienaventuranza del hombre, y al cual no puede éste llegar si se descuida la religión.
«Porque las cosas de él invisibles se ven después de la creación del mundo, consideradas por las obras criadas aun su sempiterna virtud y divinidad» (Rom 1, 20), y «las gentes que no tienen la ley...
Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera de la cigarra cantora, el monorritmo jovial, entre metal y madera, que es la canción estival.
A DESPEDIDA Magnífico Morvén, se alza tu frente De sempiterna nieve coronada; Al hondo valle bramador torrente De tu cumbre enriscada Se derrumba con ímpetu sonante, Y zumba allá distante.
¡Que -blanco de la cólera tremenda del destino implacable o la venganza, o ante su altar propiciatorio ofrenda-, por fuerza oculta arrebatado avanza gimiendo el hombre en la terrestre senda, a cuyo fin le espera silenciosa la universal y sempiterna fosa!...