semidiós


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con semidiós: Hercules, Perseo, Prometeo

semidiós, a

1. s. MITOLOGÍA Héroe, hijo de un dios y una persona.
2. MITOLOGÍA Héroe o heroína de la mitología clásica que era elevado a la categoría de dios por sus hazañas. semideo
3. Persona que goza de gran admiración.

semidiós, -diosa

 
m. f. Ser humano divinizado.

semidiós, -diosa

(se'miðjos, -ðjosa)
sustantivo masculino-femenino
1. hijo de un ser humano con un dios Hércules era un semidios.
2. persona que es considerada como un dios por sus proezas Maradona es un semidios para los argentinos.
Sinónimos

semidiós

, semidiosa
sustantivo
Traducciones

semidiós

semidio

semidiós

Halbgott

semidiós

halfgod

semidiós

semideus

semidiós

Demigod

semidiós

SMdemigod
Ejemplos ?
Candidato desde hacía mucho tiempo al nombramiento de profesor, que hace del médico en nuestra sociedad moderna una especie de semidiós ante los ojos de los enfermos, y menos resignado que yo, solía visitar de cuando en cuando las oficinas del ministerio para activar la resolución de su empeño.
Fundado en estas razones, Labeón opinó que debíamos colocar y contar a Platón entre los semidioses, como a Hércules y Rómulo; y respecto de los semidioses, les pospone o coloca en el orden siguiente a los héroes, aunque a unos y otros coloca entre los dioses; pero Platón, a quien llama semidiós, no dudo debe ser preferido y antepuesto, no sólo a los héroes, sino a los mismos dioses.
He ido a la selva, donde he quedado vigoroso y ahíto de leche fecunda y licor de nueva vida; y en la ribera del mar áspero, sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad, como un ángel soberbio, o como un semidiós olímpico, he ensayado el yamdo dando al olvido el madrigal.
Tú eres para mí soberbio y augusto como un semidiós, en el recinto de la eterna belleza, rey ante un ejército de hermosuras que a tus ojos arrojan el magnífico Kiton, mostrando la esplendidez de la forma en sus cuerpos de rosa y de nieve.
IV Podrá ser que me valgan: ansia firme de producir el bien de cualquier modo; más que afán ateniense de lucirme, furor de semidiós de hacerlo todo; más que la pretensión de redimirme, la de bruñir y honrar mi propio lodo; ¡y el fervor masculino, temerario de hurgar mi corazón, no el diccionario!… : V ¡Y me valieron ya!…gran llamarada me llenó de saber sin más estudio: templó mis fibras, afiló mi espada, con sólo cuatro gotas de preludio; y aunque las cuatro en si no valen nada, las dejo como están, no las repudio.
Llevarás tras de ti a los hombres como el rebaño que marcha al matadero, y, sin embargo, te reclamarán: la gente, al verte cubierto de sangre, te admirará como un semidiós.
¡No vio el robo y la embriaguez confundidos con el amor y la matanza! ¡No vio, en fin, una de las mayores proezas del vencedor del mundo, del héroe de nuestro siglo, del semidiós Napoleón!
Cuando el gran patriarca nuestro, el centenario semidiós de las entrañas terrestres pasó por allí, encontró aquella muchedumbre de diamantes rojos...
Pues a Platón, a quien respetan por semidiós (que tanto estudió y escribió sobre estas materias...
Fue necesario un mortal de maravilloso talento, ¿qué digo?, fue preciso un semidiós, o mejor, una divinidad, para extremar de tal modo tan espléndida labor y para colocar, comunicándoles vida, tantos animales salvajes sobre tan gran superficie de plata.
En los largos y pesados caminos, ya fuera en sillas cargadas por moghines, o en las canoas de paja, a la sombra de quitasoles leves, bordeando los canales, ensayó todos los medios de olvido: leyó los tres primeros libros del Ayu-Say, donde el filósofo Meng narra la adorable infantilidad de Confucio, pero se le caía el libro de las manos; buscó de intrigar su fantasía con los cuentos picantes de Son-Vi-Hin, pero los arrojaba luego; un día bebió aguardiente de arroz hasta que sus piernas claudicaron y en su rostro encendido los ojos vidriosos durmieron bajo los párpados pesados; otro día bebió la miel del junco amarillo hasta perder la razón; luego aspiró el api-yin de Benarés hasta convertirse en un semidiós...
Pero ¿cuál es la causa porque el semidiós Platón se atreve con tanta constancia a abolir aquellos placeres y deleites que tiene por torpes, privando de este festejo, no como quiera a los semidioses, sino a los mismos dioses, y lo que es más reparable, a los buenos?