segundón

(redireccionado de segundones)

segundón

1. s. m. coloquial, despectivo Persona que ocupa un puesto o cargo inferior al más importante o de mayor categoría no puedo decidirlo, yo soy el segundón.
2. Hijo segundo.
3. Hijo no primogénito.

segundón -dona

 
m. Hijo segundo de la casa.
p. ext.Cualquier hijo no primogénito.
m. f. Persona considerada en segundo término dentro de un grupo o ambiente.

segundón, -dona

(seγun'don, -dona)
sustantivo masculino-femenino
1. persona que ocupa un cargo inferior Es el segundón del ayuntamiento.
2. hijo no primogénito Los segundones cuidaron al padre.
Traducciones

segundón

segundón

segundón

/ona
A. SMsecond son, younger son
Ejemplos ?
Los linajes estaban conformados por una extensa comunidad unida entre sí por lazos de sangre frente a la cual se situaban los llamados parientes mayores, las familias con más posesiones y riqueza, y se sumaban a ellos otros miembros de la sociedad medieval, como los encomendados, que ofrecen prestaciones económicas y trabajo como contrapartida a su seguridad; atreguados, individuos que se comprometían a título personal con el pariente mayor a cambio de protección; encartados y acostados (segundones pobres) que solían constituir la tropa y lo hacían por comida y alojamiento.
Estos voluntarios iban desde humildes labriegos y campesinos hasta hidalgos arruinados o segundones de familias nobles con ambición de fama militar, pero normalmente no se admitían ni menores de 20 años ni ancianos, y estaba prohibido reclutar tanto a frailes o clérigos como a enfermos contagiosos.
Estas mismas culturas eran muy exigentes con el hermano mayor, que al ser el heredero, tenía que demostrar que iba a ser capaz de administrar los bienes de la familia, con lo que las normas familiares eran con él mucho más rígidas que con los segundones, y también se le exigía mucho más rendimiento en su trabajo, lo que a menudo le privaba de la oportunidad de estudios, salvo que fueran oficios, labores, e industrias de la época como la herrería, la carpintería, etc., o salvo que fuera pariente de estudiosos, comerciantes, o familiares ricos.
En estas circunstancias, la ciudad experimenta un gran crecimiento demográfico; genera riqueza y trabajo, atrayendo excedentes de otras poblaciones, los segundones de las grandes masías acuden a ejercer actividades industriales y comerciales, e incluso la pequeña nobleza rural se siente atraída por la comodidad de la vida ciudadana y construye sus casas en Manresa.
l Marquesado de la Vega de la Sagra es un título nobiliario español creado el 1 de septiembre de 1647 por el rey Felipe IV con la denominación de "Marqués de la Vega", a favor de Pedro de Silva Rivera y Mendoza, para que fuese ostentado por los segundones de los marqueses de Montemayor.
Mucho más organizada fue la llamada Cruzada de los Príncipes (denominada habitualmente en la historiografía como la Primera Cruzada) cerca de agosto de 1096, formada por una serie de contingentes armados procedentes principalmente de Francia, Países Bajos y el reino normando de Sicilia. Estos grupos iban dirigidos por segundones de la nobleza, como Godofredo de Bouillón, Raimundo de Tolosa y Bohemundo de Tarento.
Fue la propia Guerra de Independencia la que suscitó el prestigio social de la vocación militar, a la que llegaron gentes de todo origen (hijos segundones antes destinados al clero, plebeyos) que en una sociedad estamental cerrada no hubieran tenido tal oportunidad de ascenso social.
En iglesias y monasterios los miembros de la nobleza, que suelen haber hecho donaciones sustanciosas, se sientan en lugares preferentes (al igual que sus lugares de enterramiento). Sus hijos segundones (de ambos sexos) entran a cubrir los principales puestos, cubiertos con sustanciosas dotes.
El IV y V conde de Buendía, al ser segundones fuera, en principio, de la línea de sucesión, habían orientado su actividad a la carrera militar y pertenecían a las órdenes militares más importantes del reino.
Por otra parte, el Feudalismo generaba un goteo de personas que sobraban dentro del sistema, tanto segundones de los señores feudales, como siervos que deseaban escapar de la tiranía de su señor, algunos de los cuales emprendieron carrera como soldados de fortuna en las fronteras de la cristiandad, o bien encontraron refugio en los nacientes burgos, dedicándose al intercambio de excedentes productivos derivados de la agricultura, e inaugurando así las ferias y mercados medievales.
Ocupaba un lugar muy retrasado en la línea sucesoria de la corona de España, por lo que fue orientado hacia la carrera eclesiástica tal como se hacía en toda Europa con los hijos segundones de la realeza y la nobleza.
Los tres votos monásticos del clero regular: pobreza, obediencia y castidad; así como el celibato eclesiástico que se fue imponiendo al clero secular, funcionaron como un eficaz mecanismo de vinculación de los dos estamentos privilegiados: los hijos segundones de la nobleza ingresaban en el clero, donde eran mantenidos sin estrecheces gracias a las numerosas fundaciones, donaciones, dotes y mandas testamentarias; pero no disputaban las herencias a sus hermanos, que podían mantener concentrado el patrimonio familiar.