seductor

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seductor, a

adj./ s. Que seduce el protagonista es un actor muy seductor. seductivo

seductor, -ra

 
adj.-s. Seductivo.

seductor, -ra

(seðuk'toɾ, -ɾa)
abreviación
1. que atrae o gusta mucho Me propusieron un trabajo muy seductor.
2. persona que hace que otra se enamore o se sienta atraída por ella Era una mujer madura y seductora.

seductor, -ra


sustantivo masculino-femenino
persona que hace que otra se enamore o se sienta atraída por ella Tenía habilidad para la conquista, era un seductor nato.
Sinónimos

seductor

, seductora
adjetivo y sustantivo
atractivo, atrayente, encantador, fascinador, cautivador, embrujador, hechicero, interesante, tentador, sexy (anglic.).
En referencia a personas o cosas que causan una atracción irresistible o muy fuerte en el ánimo de una persona. Encantador, cautivador, embrujador y hechicero solo se aplican a personas o a sus cualidades: mirada seductora.
Traducciones

seductor

sexy

seductor

A. ADJ
1. (sexualmente) → seductive
2. (= cautivador) [persona] → charming; [idea] → tempting
B. SM/Fseducer/seductress
Ejemplos ?
Al enfrentarse, por ejemplo, a una imagen publicitaria, el educando puede capacitarse para desmontar las argucias de los iconemas seductores y desentrañar ciertos engaños que comúnmente se presentan; luego de hacerlos conscientes, se entusiasma en re–crearlos humorísticamente, con lo cual, practica global y creativa; funcional y comunicativamente la lengua y así la clase de español cumple una de sus funciones trascendentales, apenas vislumbradas en la acción docente cotidiana, agilizar su manejo crítico.
Sé que en sus ojos se encantan, y que en torno se revuelven; acentos de amor levantan; las llaman hermosas; cantan; besan su faz, y se vuelven. Y en ese instante de gloria, con recuerdos seductores, ya sé que por su memoria pasa la amorosa historia de sus pasados amores.
Demostramos con el que los oligarcas no son los dueños de Chile, que no en vano han hecho un camino en la conciencia nacional las doctrinas democráticas y que la virilidad de los autores de la Revolución de Septiembre no se doblega con el engaño ni se compra con seductores pecuniarias.
Pero los espíritus seductores no por otra causa piden con tanta arrogancia se les tribute este honor, sino porque saben que se debe al verdadero Dios, pues no gustan, como enseña Porfirio y sienten algunos filósofos, de los olores y perfumes de los cuerpos muertos, sino del honor y culto que se debe a Dios, ya que en todas partes tienen abundancia de perfumes, y si quisieran más, ellos mismos podrían proporcionárselo.
Se olvida que la lengua y los lenguajes, los objetos–lenguaje, la unidad de todos ellos, pueden ser los retos para esa imaginación, fantasía, inteligencia y voluntad del joven de nuestro tiempo, sometido a la influencia, las más de las veces perniciosa, de esa cuasi escuela, global o multimedia arriba mencionada, en que se han erguido los medios de difusión masiva de la información y que algunos enceguecidos dicen que no existe, “aunque se mueven” su poderes seductores con rotunda evidencia.
Hicieran aquí alguna admirable acción los dioses glotones y seductores, hambrientos de buenos bocados y manjares de los sacrificios, y empeñados solamente en alucinar a los idiotas con la oscuridad y la ambigüedad de sus engañosos presagios.
Aquí realmente nos descubrió toda la traza de los presumidos de sabios, por quienes se gobiernan las ciudades y los pueblos, aunque de estas seducciones y estos maravillosos gustan los malignos demonios pues igualmente están en posesión de los seductores y de los seducidos, y de su posesión y dominio no hay quien los pueda librar, sino, es la gracia de Dios por Jesucristo Señor nuestro.
Yo desde niña te buscaba ansiosa en medio de mis juegos seductores; yo desde niña procuré afanosa ornar mi frente con tus blancas flores, y cuando ya la juventud preciosa me cubrió de sus mágicos favores, he buscado también enajenada la bendita expresión de tu mirada.
Cuando estaba excitado o encolerizado, su voz se tornaba sibilante y sus ojos brillaban como los de un reptil. Como para contrarrestar estas condiciones negativas, sus modales eran seductores y su educación exquisita.
Y cuando cree como positivo que los hombres, con hierbas, piedras y animales, por medio de ciertos sonidos, voces, figuras, ademanes y ficciones, y con ciertas observaciones sobre la conversión y movimiento de las estrellas, fabrican en la tierra ciertos entes singulares para causar y hacer diferentes efectos, todo esto es obra de los mismos demonios, seductores de los hombres, que tienen subyugados y sujetos a su dominio, gustando y complaciéndose en la ignorancia y errores de los mortales.
No bien hizo la petición el caballero cuando le fue concedida; y al avistarse los prometidos, ambos a dos estuvieron a punto de desmayarse: tan hermosos y seductores se hallaron uno a otro, de tal modo traspasados por puntas de amor.
¡ah! ¡aaah! ¿Estos son los seductores? En la conciencia todos se reconocen, como este, seducidos, encadenados. Nunca pasé por el lado de dos hombres que hablan, sin oírles decir: «¡Ella!