sediento

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sediento, a

1. adj./ s. FISIOLOGÍA Que tiene sed vino corriendo sin parar y llegó cansado y sediento.
2. adj. AGRICULTURA, BOTÁNICA Se aplica al terreno o a la planta que necesita humedad o riego con la sequía los campos están sedientos.
3. Que desea mucho una cosa está sediento de aventuras. anhelante

sediento, -ta

 
adj. Que tiene sed.
fig.Díc. del campo o planta que necesita de humedad.
fig.Que con ansia desea una cosa.

sediento, -ta

(se'ðjento, -ta)
abreviación
1. fisiología que tiene necesidad o deseos de beber Los caballos estaban sedientos.
2. que desea intensamente una cosa inmaterial El boxeador estaba sediento de gloria.
Sinónimos

sediento

adjetivo
Traducciones

sediento

thirsty, athirst

sediento

ظَمْآن

sediento

žíznivý

sediento

tørstig

sediento

durstig

sediento

janoinen

sediento

assoiffé

sediento

žedan

sediento

のどが渇いた

sediento

목마른

sediento

dorstig

sediento

tørst

sediento

spragniony

sediento

com sede

sediento

törstig

sediento

ที่กระหายน้ำ

sediento

susuz

sediento

khát

sediento

渴的

sediento

ADJ [persona] → thirsty; [campos] → parched
sediento de poderpower-hungry

sediento-a

a. thirsty.
Ejemplos ?
Que tal vez pintarse intenta Aquella avara pupila, De torpes formas sedienta, Mil perfecciones que aumenta En esa virgen tranquila.
Y la tierra, sedienta como estaba, bebió tanta agua caída del cielo que con ese líquido precioso se formaron los lagos de México (De la luna), de Texcoco (De los espejos), de XALTOCAN (De los arenales), de Zumpango (Del muro de calaveras), de Xochimilco (De las sementeras de flores), de Chalco (De piedras preciosas) y se vio como vestida con una falda de color turquesa.
Sé igual y fiel; pupilas de abandono; sedienta voz, la trigarante faja en tus pechugas al vapor; y un trono a la intemperie, cual una sonaja: la carreta alegórica de paja.
«La avaricia cruel, sedienta de oro; la ira sangrienta, lívida y cobarde; la adulación astuta y sin decoro; la envidia artera; el fastuoso alarde del necio orgullo; la lascivia impura, que aún en las venas agotadas arde; el ciego azar de la ignorancia oscura la soberbia razón, rebelde al yugo, vistiéndose el disfraz de la locura; el egoísmo ruin, árbol sin jugo, sin frutos y sin sombra; el vil recelo, sirviéndose a sí propio de verdugo; la falsa ciencia huérfana del cielo; trémula y suspicaz la tiranía; la venganza, sin goce y sin consuelo; pálida la menguada hipocresía, haciendo, infame, su bazar del templo y en los dones de Dios su granjería: eso miré en su fondo, y lo contemplo hoy como ayer, cual ponzoñosa yerba, cual negra mancha y cual dañino ejemplo.
Eran las tres de la tarde, y el sol de enero partía la tierra sedienta e inflamada, cuando saltando subrepticiamente por una ventana del dormitorio donde más tarde debía alojarse el 1º de caballería de línea, nos pusimos tres compañeros en marcha silenciosa hacia la región feliz de las frescas sandías.
"Y cuando los capitalistas vieron que la gente todavía se quejaba y no prestaría oído a los agoreros, y porque también tenían miedo de que la gente se subiese al depósito y tomase el agua por la fuerza, trajeron ante la gente a ciertos hombres sagrados (pero eran falsos sacerdotes), quienes hablaron ante la gente de que debía estarse callada y no turbar a los capitalistas por estar sedienta.
Semejante al Tántalo de la fábula, la han rodeado por todas partes los bienes y las comodidades; pero ella siempre sedienta, ha visto huir de sus labios torrentes inagotables que iban a fecundizar pueblos más industriosos, mejor gobernados, más instruidos, menos opresores Y más liberales.
Desde entonces venía diariamente la mujer del enfermo a recibir caldo y otros auxilios de aquella casa, como lo hacían otros menesterosos; y por eso no había querido Luisa tomar del dinero que le entregaba su marido para los gastos la crecida suma de cuatro mil reales, lo que le hubiese impedido atender con holgura a estas obras de caridad, que hacía sencillamente sin ruido y sin ostentación, como riega una suave nube de primavera la sedienta tierra, porque prefería los goces del corazón a los de la vanidad.
Sus garras disimula el Oso cruel, y en el público teatro se presenta como patriota, ciudadano fiel. La Pantera feroz, siempre sedienta de sangre de los hombres, allí toma asiento, y a los suyos representa.
ien veces los miré, mas nunca supe Cuál era su color; fijos los míos En su lumbre, contentos se anegaban, Y al parecer veïan; Pero el alma sedienta penetraba, A través de las formas veladoras, En busca del recóndito sentido, Como busca el teósofo, Signada en piedras, plantas y metales, La huella del Señor; letras quebradas Que anuncian su poder; cifra del nombre A lengua terrenal siempre vedado.
8 Y será como el que tiene hambre y sueña, y parece que come; mas cuando despierta, su alma está vacía; ó como el que tiene sed y sueña, y parece que bebe; mas cuando se despierta, hállase cansado, y su alma sedienta: así será la multitud de todas las gentes que pelearán contra el monte de Sión.
Un Colegio nacía en Machala y para Machala, bañado con la luz brillante de la inspiración de una Maestra; con la lozanía de su espirita selecto que se había entregado a la educación de los hijos de Machala; con una voz esperanzada que confortaba el alma y con la dirección de una mano que sabe guiar los primeros pasos de una juventud sedienta de saber.