sedero

sedero, a

1. adj. De la seda.
2. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que por oficio labra o trata la seda.

sedero, -ra

 
adj. Relativo a la seda.
m. f. Persona que labra la seda o trata en ella.
Traducciones

sedero

/a
A. ADJsilk antes de s
industria sederasilk industry
B. SM/Fsilk dealer
Ejemplos ?
El origen de esta aldea lo sitúa Juan Piqueras Haba (ver su Geografía de Requena-Utiel) en el siglo XVIII: Su origen va unido a la casa de labor que un rico industrial sedero de Requena apellidado Penén, construyó en este paraje a mediados del siglo XVIII.
Los periódicos y los recuerdos describen periodos de enfermedad y hambre. Como en otras compañías que viajaban por el Sedero de la Emigración, hubo muertes a lo largo del camino.
El arquitecto Joaquín María Arnau Miramón recibe, en diciembre de 1886, el encargo del conde de Trigona —en representación de la Gran Asociación Domiciliaria de Nuestra Señora de los Desamparados — del proyecto de un gran salón para el reparto de raciones de comida a las familias pobres de los obreros sin trabajo del sector sedero y de una escuela de párvulos adjunta, en la calle Blanquerías de Valencia.
Estaba integrado por Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Manuel Oscar Matus, Eduardo Aragón, Tito Francia y Juan Carlos Sedero entre otros artistas.
El 11 de febrero de 1963, en el Círculo de Periodistas de Mendoza, Tito Francia, Juan Carlos Sedero, Manuel Oscar Matus, Armando Tejada Gómez, Pedro Horacio Tusoli, Mercedes Sosa y Víctor Nieto, todos artistas mendocinos o radicados en Mendoza, dieron a conocer el Manifiesto de fundación del Movimiento del Nuevo Cancionero.
Vicente Antonio Noguera y Ramón II marqués de Cáceres Concedido el título de marqués de Cáceres en el año 1813. Sedero del comercio de Valencia y propietario de tierras en la Huerta de Valencia.
Conocido por los tonos rosados de sus mejillas, Stuart escribió, «la carne no es como ninguna otra sustancia bajo el cielo. Tiene toda la alegría de la tienda del sedero sin su brillo chillón, y toda la suavidad de la caoba antigua, sin su tristeza».
El conflicto de las Alpujarras supondrá así mismo el hundimiento del sector sedero granadino, y en consecuencia, el auge de la seda murciana que permitirá a la ciudad y su reino esquivar los efectos de la crisis finisecular del XVI a diferencia de Castilla.
De hecho, la crisis no llegaría a Murcia hasta la tercera década del siglo XVII, por lo que durante los primeros años de esa centuria se edificó el Contraste (lonja) de la Seda y se reconstruyó el Almudí o pósito de trigo, símbolos del auge sedero murciano de la época.
En el siglo XVIII llega a tener 800 telares de seda, convirtiéndose en el cuarto centro sedero de España pasando de una población de 4.000 habitantes a casi 10.000.
El conflicto de las Alpujarras supondrá así mismo el hundimiento del sector sedero granadino, y en consecuencia, el auge de la seda murciana que permitirá a la ciudad y su reino esquivar los efectos de la crisis finisecular del siglo XVI a diferencia de Castilla.
La llegada de los moriscos abrió una etapa de gran prosperidad de la economía tunecina, tanto del sector artesanal, especialmente el textil sedero, la manufactura de bonetes y la cerámica, como el agrícola, gracias a la renovación de las técnicas de regadío y al impulso del cultivo de los árboles frutales y de la horticultura, que sustituyeron al pastoreo tradicional y al cultivo extensivo de cerales.