sedera

sedera

s. f. Escoba pequeña o brocha hecha de cerdas.

sedera

 
f. Escobilla o brocha de cerdas.
Ejemplos ?
En la Casa de los Diezmos, de geminados arcos mudéjares, se llevaba a cabo la anual tributación de la décima parte de la producción sedera.
A lo largo de toda la Edad Media la ciudad fue creciendo: en el siglo XIV recibió privilegio ferial y en el XV se convirtió en uno de los principales productores pañeros castellanos, actividad que se sumó a las ya existentes de acuñación de monedas, fabricación de armas, industria sedera, etc.
La actividad económica durante el siglo XIX estuvo exclusivamente centrada en la agricultura, destacando los frutales y la morera, para abastecer la industria sedera de Valencia.
Felipe IV le concedió el título de Ciudad en el año 1645, en una noche en la cual se hospedó en la Casa de las Cadenas (hoy es el Salón Bar Pérez), siendo pues una de las ciudades más antiguas de España. En el siglo siguiente, parte de la industria sedera que se malogró en Requena se instaló en Utiel.
El cultivo de caña de azúcar sufrió un golpe durísimo y la cosecha de arroz disminuyó, lo que obligó a importar trigo de Castilla y de Cerdeña para paliar la escasez de cereales, aunque la producción sedera no se vio afectada y la producción de vino aumentó.
En 1784 fue nombrado director de la Escuela de Flores y Ornatos integrada en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, cuya función era precisamente la de proporcionar los diseños para la industria sedera.
La industria papelera en expansión y los restos de la decadente industria sedera hacía que más del 50% de la población activa buñolense trabajara en la industria, a diferencia de lo que sucedía en el resto de la comarca, de la región y en la mayor parte de España.
En el siglo pasado existían dos minas de hierro y había cierto número de habitantes que se dedicaban a tejer lienzos caseros, restos de una antigua industria sedera que floreció en el siglo XVIII.
Funcionó la idea, y en 1804 el sacamuelas se había convertido en próspero titiritero, con un público habitual de obreros y burgueses, tanto niños como adultos, en el inestable ambiente de la industria textil sedera lionesa.
Cuando se estaba edificando la Lonja de la Seda, la industria sedera de Valencia tuvo un gran auge, traducido en los 293 maestros sederos censados en la ciudad en 1487.Al final del siglo XVII, tan importante era la seda en las transacciones comerciales que la Lonja de Mercaderes pasó a ser conocida como de la Seda.Durante la segunda mitad del XVIII fue el momento de máximo esplendor: veinte cinco mil personas se dedicaban a la industria de la seda en la ciudad, que contaba con más de tres mil telares.
En época del reino nazarí de Granada existía en esta comarca una rica actividad económica basada en la ganadería y el cultivo de cereales y moreras, base de una industria sedera.
Así mismo, a partir de 1790 empezó el ocaso de la industria sedera en Valencia, que nunca más volvió a remontar.No obstante, la lonja ha mantenido su nombre tradicional hasta nuestro días, en homenaje a la que fue pionera industria valenciana durante tantos siglos.