sedería

(redireccionado de sederías)

sedería

1. s. f. TEXTIL Actividad que comprende la cría del gusano de seda y la elaboración y el comercio de la seda.
2. COMERCIO Tienda donde se venden géneros de seda, hilos y otros artículos de mercería.
3. COMERCIO, TEXTIL Conjunto de géneros o mercancías de seda.

sedería

 
f. Mercadería de seda.
Tienda don de se venden géneros de seda.
Traducciones

sedería

seteria

sedería

Seide

sedería

丝绸

sedería

絲綢

sedería

silke

sedería

シルク

sedería

Silke

sedería

SF
1. (de seda) (= comercio) → silk trade; (= manufactura) → silk manufacture, sericulture; (= tienda) → silk shop
2. (= géneros) → silk goods pl
Ejemplos ?
Como todas estas imágenes son de vestir y como cada una corre por cuenta de algún vecino o de una familia, se ha formado en la parroquia levítica, desde tiempos inmemoriales, una rivalidad harto progresista y emuladora en esto de indumentaria, sastrería y arrequives religiosos. ¡Qué de galones y sederías, qué de tisúes y de brocados, qué de mantos estrellados, qué de potencias y de resplandores!
Si todo este dinero no se empleara por el soberano más que en especerías de la India, café de Moka, caballos ingleses y árabes, sederías de Levante y baratijas de la China, es claro que en pocos años no quedaría un ochavo en el reino.
Consistía éste en sederías de Manila, paño de San Fernando, alhajas, casullas de lama y brocado, mantos para imágenes y lujosos paramentos de iglesia.
No alcanzaba a perder en la ruda prueba su gusto por las sederías suntuosas, por las joyas y el marfil; y es de creer que en su dulce molicie entrara no poco el espíritu de aquel legendario malvasía, que consolaba la decadencia de los Andrónicos, sus contemporáneos, inmortalizando la ruda pequeñez de la helénica Monembasía.
No son tanto las tapicerías que se destiñen en el vestíbulo, ni los salones suntuosos, ni los bronces, los mármoles y los cuadros de la galería, ni el gabinete del extremo oriente con sus sederías chillonas y sus chirimbolos extravagantes, ni las colecciones de armas y de porcelanas, ni mucho menos tu biblioteca ni las aguafuertes y dibujos que te encierras a ver por semanas enteras.
En vastas galerías deslumbradoras, llenas de claridades y de aromas, de sederías y de mármoles, vio un torbellino de parejas, arrebatadas por las ondas invisibles y dominantes de un vals.
Aunque sigue siendo un centro comercial activo (vidrierías, sederías, etc.), sus mercados se ven cada vez más limitados a las posesiones venecianas.
También se abrieron bodegas para la venta de víveres, como aves y pescados secos, farmacias, sederías, tiendas, restoranes, cines y teatros para representaciones operísticas asiáticas.
Destaca por sus sederías (con motivos pompeyanos), sus lámparas de araña, sus ánforas de Sèvres y sus muebles, entre los que cabe citar un sillón y una mesa de origen ruso, regalo del zar Alejandro II a la reina Isabel II.
Además de lo anterior aportó capital para la fundación de Sederías Carretas por parte de Pepín Fernández en 1934 una vez retornado éste último a Madrid, y ayudó a Ramón Areces en 1935 a satisfacer el traspaso de la pequeña tienda de El Corte Inglés y a constituir la anterior como Sociedad Limitada en 1940 siendo el accionista mayoritario y el primer Presidente de la sociedad.
El comercio marítimo con Oriente, en respuesta a las cruzadas, enriqueció a las ciudades italianas, mientras que en los Países Bajos, a la desembocadura del Rin, que hacía el lazo entre Italia y Europa del Norte, dominada por la Liga Hanseática. En las grandes ciudades, los vendedores de paños y de las sederías adoptan métodos capitalistas de gestión.
Cuando, en el año 1750, las posesiones de los Acquaviva pasaron a los Borbones de Nápoles, San Leucio se convirtió en sede de las sederías reales.