sedería

sedería

1. s. f. TEXTIL Actividad que comprende la cría del gusano de seda y la elaboración y el comercio de la seda.
2. COMERCIO Tienda donde se venden géneros de seda, hilos y otros artículos de mercería.
3. COMERCIO, TEXTIL Conjunto de géneros o mercancías de seda.

sedería

 
f. Mercadería de seda.
Tienda don de se venden géneros de seda.
Traducciones

sedería

seteria

sedería

Seide

sedería

丝绸

sedería

絲綢

sedería

silke

sedería

シルク

sedería

Silke

sedería

SF
1. (de seda) (= comercio) → silk trade; (= manufactura) → silk manufacture, sericulture; (= tienda) → silk shop
2. (= géneros) → silk goods pl
Ejemplos ?
La IWW organizó unas 150 huelgas, entre las cuales figuran la huelga textil de Lawrence (1912), la huelga de la sedería Paterson de 1913 y la huelga de las metalúrgicas Mesabi en 1916.
El Estado inglés tomó medidas en 1833, creando una serie de regulaciones atinentes al trabajo infantil con la Factory Act, La Factory Act solo se aplicaba a la industria textil y teniendo mayor tolerancia en la sedería.
Los encargos importantes de mobiliario son otorgados a Jacob-Desmalter así como, en una proporción menor, a Marcion, la sedería correspondiente fue encargada a Lyon.
Joaquin Vargas Gómez nació el 28 de septiembre de 1925 en la ciudad de Linares, en Nuevo León. Con la ayuda de su tía materna, la familia salió adelante tras comenzar una sedería.
Hacia 1949 trabajó en la joyería Dayton durante casi una década, hasta que en 1958 se convirtió en asociada de la sedería Bolívar ―propiedad de Chacho Jerushalmi― diseñando indumentaria para fiestas y novias.
Los trabajadores de la sedería disfrutaban, de hecho, de varios beneficios: se le adjudicaba una casa en el interior de la colonia, disfrutaban de formación gratuita y aquí creó el rey la primera escuela obligatoria de Italia femenina y masculina que incluía disciplinas profesionales, y las horas de trabajo eran 11, mientras que en el resto de Europa eran 14.
En marzo de 1836, Colt fundó la Patent Arms Company y empezó a funcionar en una sedería abandonada a lo largo de las orillas del río Passaic en Paterson, Nueva Jersey.
En San Leucio está actualmente presente la antigua sedería que producía seda para toda Europa; aún hoy, las sedas de San Leucio pueden encontrarse ahora en el Vaticano, en el Quirinal, en la Sala Oval de la Casa Blanca: las banderas de esta última y las del Palacio de Buckingham se han hecho con tal material.
José Antonio Espido …Él mismo Héctor Alberto Pasalaqua …Él mismo Moisés Khabie …Él mismo Elías Levy …Él mismo Pablo Sayago …Él mismo Andrés Calabria …Él mismo Para la crónica de La Nación es una muy buena película en la cual los directores pintan, en un pequeño gran largometraje -honesto, modesto y entrañable- de una hora de duración, la vida -un modo de vida- de y en una sedería del barrio de Once de propiedad de sus padres, un mundo que se entiende, se conoce y se siente cercano.
Documental sobre la vida cotidiana de una sedería cuya clientela está constituida principalmente por mujeres que van a comprar telas para sus vestidos de novia, de madrina o para su fiesta de quince años, su dueño y sus empleados, que el algunos casos llevan 30 años en el lugar, en un barrio comercial de Buenos Aires, el Once, donde se encuentran muchos negocios dedicados a la venta de productos textiles y de ropa, muchos de ellos pertenecientes a la colectividad judía.
Sólo en tiempos de Francisco I, hacia 1535, se concede una licencia a dos comerciantes, Étienne Turquet y Barthélemy Naris, para desarrollar la sedería en Lyon.
Además, habían realizado servicios para el rey. Este momento marcó el inicio del auge de la sedería en el siglo XVIII. Según dijo Carlos II el 31 de octubre de 1686: “Como parte de los clavarios y de los restantes oficiales del Gremio de Tejedores de Felpa … de nuestra ciudad de Valencia, fuese a nuestra Majestad humildemente expuesto y presentado que su oficio tenía gran conexión con la pintura y la aritmética, y que la materia de su obra era estimable …, y por ello suplicaban la gracia del título de artistas, con erección de colegio y gozar de todas las singulares preeminencias …, concedemos al Gremio de Terciopeleros de nuestra ciudad de Valencia el título de artistas perpetuamente y que pueda llamarse arte de la seda”.