secularizarse

secularizarse

(sekulaɾi'θaɾse)
verbo pronominal
1. obtener un miembro del clero el permiso para abandonar su orden Se secularizó el año pasado.
2. hacer que cambien los hábitos religiosos La sociedad se seculariza.
Ejemplos ?
Otro ejemplo significativo es el arte, cuyo origen en el caso judío tiene sus raíces en la Biblia hebrea (Tanaj) y cobra expresión como arte ritual (al que en la historia del arte se conoce técnicamente como "Judaica", y lo hace durante muchos siglos), tiende a partir del siglo XIX a secularizarse y en muchos casos a perder su identidad inicial, aculturarse e incluso interactuar con otras culturas no judías.
Con el tiempo ese descontento y nuevos conflictos con los polacos llevarían a la expulsión definitiva de la Orden de territorio prusiano, territorio que pasaría a secularizarse para convertirse en el Ducado de Prusia, vasallo del rey de Polonia en 1525, culminando el proceso que había sido iniciado tras su derrota en Grünwald poco más de 100 años antes.
Alberto, titularmente archiduque, fue sucesivamente virrey de Portugal (1583), cardenal arzobispo de Toledo (1594) y, por último (tras secularizarse y casarse con Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II y, por tanto, prima suya), gobernador soberano de los Países Bajos (1599-1621).
Se produce una secularización de la sociedad, del poder político. El fundamento del poder deja de ser religioso y empieza a secularizarse el Derecho.
En 1899 abandonó la orden, siendo uno de los primeros en secularizarse, lo que le atrajo ciertas enemistades entre los eclesiásticos.
A mediados de siglo, se suprimieron los conventos de China, Cuba y Guinea y las religiosas fueron expulsadas de dichas naciones u obligadas a secularizarse.
Durante los años sesenta, la sociedad comenzó a secularizarse y los pilares políticos holandeses se desvanecieron, al tiempo que los votantes se fueron alejando de estos partidos confesionales.
Luego fue redactor de El Orden (1881), el vocero del gobierno de Francisco García Calderón. En 1882 viajó nuevamente a Europa y estando en Francia optó por secularizarse (abandonar la carrera religiosa).
Al secularizarse las instituciones de asistencia social, seguían los problemas de falta de recursos para dedicarles a las clases más desafortunadas.
Sin embargo, el emperador, católico, hizo una reserva formal con respecto al reparto de los votos dentro de la Dieta Imperial, ya que el equilibrio entre estados católicos y protestantes dentro del Sacro Imperio había sido desplazado fuertemente hacia los segundos, al secularizarse los principados eclesiásticos de la Dieta.
Hasta los siglos XII y XIII las canonesas pueden aún considerarse como religiosas regulares, unas sujetas a las reglas de San Benito o San Agustín, otras a la ordenada por el Concilio de Aquisgrán: desde esa época la institución corrió a secularizarse y la historia de las canonesas es la de los conónigos a este punto.
Durante siglos existió entre los judíos de la Diáspora una gran nostalgia de origen religioso de retornar a la patria histórica del pueblo judío –«el año próximo, en Jerusalén...»– que, a mediados del siglo XIX, comenzó a secularizarse al entrar en contacto con las grandes corrientes ideológicas europeas de la época (liberalismo, socialismo, nacionalismo).