Ejemplos ?
Veamos lo que dice de lo segundo: «El segundo género es, dice, el que he enseñado, del cual nos dejaron escritos los filósofos muchos libros, donde se expone qué sean los dioses, de qué género y calidad, desde qué tiempo proceden, si son ab aeterno, si constan de fuego, como creyó Heráclito, si de números; como Pitágoras; si de átomos, como Epicuro, y otros desvaríos semejantes más acomodados para oídos entre paredes, en las escuelas, que afuera en el trato humano y conversación social.» No culpó o reprendió proposición alguna relativa al género que llama físico y pertenece a los filósofos; sólo refirió las controversias que existen entre ellos, de las que han nacido tanta multitud de sectas, como se advierte, todas tan discordantes entre sí.
PROPUESTA Siendo la CNT pionera en el campo del ecologismo y naturismo por principio, no podemos dejar que lo abanderen los partidos sean verdes o no, o las sectas.
Por lo que se refiere a la literatura griega, que es el idioma que se tiene por más ilustre entre los demás de los gentiles, de dos sectas de filósofos se hace en ella mención.
Lo que más concierta a los genios que se creen muy sacros usufructuando el pecado y que nadan muy bien entre sus sectas, más acá de lo mejor, lejos de peores, es clausurar la casa vieja, sancto sanctorum y construir la nueva, casa neo-sancta, para según las conveniencias del manejo, hacerle un grande boom a la que crezca y entonces presentar con otro nombre, la misma estructura disfrazada de rituales apariencias.
Por eso, aunque algunos de los autores de estos sistemas socialistas fueran en muchos respectos verdaderos revolucionarios, sus discípulos forman hoy día sectas indiscutiblemente reaccionarias, que tremolan y mantienen impertérritas las viejas ideas de sus maestros frente a los nuevos derroteros históricos del proletariado.
Mas, sin embargo de esto, no habiéndose precavido por ningún medio eficaz para que tan depravados dogmas no se infiltrasen de día en día en las mentes de los pueblos y para que no viniesen a ser máximas públicamente aceptadas de gobernación, Pío VII y León XII condenaron con anatemas las sectas ocultas y amonestaron otra vez a la sociedad del peligro que por ellas le amenazaba.
En esta misma línea ha brillado la providente firmeza de nuestros predecesores, especialmente de Clemente XII, Benedicto XIV y León XII, quienes, al ver cundir extraordinariamente la epidemia de estas depravadas teorías y al comprobar la audacia creciente de las sectas, hicieron uso de su autoridad para cortarles el paso y evitar su entrada.
Muy de lamentar es el que quienes tienen encomendado el cuidado del bien común, rodeados de las astucias de hombres malvados, y atemorizados por sus amenaza, hayan mirado siempre a la Iglesia con ánimo suspicaz, y aun torcido, no comprendiendo que los conatos de las sectas serían vanos si la doctrina de la Iglesia católica y la autoridad de los Romanos Pontífices hubiese permanecido siempre en el debido honor, tanto entre los príncipes como entre los pueblos.
Los que adoptan esta opinión, pregunto, ¿no sienten lo mismo con otros herejes, esto es, con los maniqueos, y si hay otras sectas pestilenciales que sostengan que tiene el demonio procedente como de un principio contrario a su propia naturaleza mala?
Que de la teología se debe disputar principalmente con los platónicos, cuya opinión se debe preferir a los dogmas y sectas de todos los filósofos Si, pues, Platón dijo que el sabio era el verdadero imitador, conocedor y amador de este gran Dios, con cuya participación es feliz y bienaventurado, ¿qué necesidad hay de examinar los demás filósofos, si ninguno de ellos se aproximó tanto a nosotros como los platónicos?
A ésta pertenecen también los que, apartándose de la fe; fundaron diversas sectas erróneas y heréticas, puesto que viven según el hombre y no según Dios; y los gimnosofistas de la India, que se dice filosofan desnudos en los despoblados y desiertos de aquella región, son sus ciudadanos y guardan continencia, aunque esto no es bueno sino cuando se hace según y conforme a la fe del Sumo Bien, que es Dios.
Y no porque haya estas tres diferencias se formaron solas tres sectas de filósofos, sino muchas; pues entre ellos se conocieron muchas y diversas opiniones sobre el bien del cuerpo, el bien del alma y el bien de ambos juntos.