señorear

(redireccionado de señorea)
También se encuentra en: Sinónimos.

señorear

1. v. tr. Tener dominio sobre una cosa como dueño de ella.
2. Imponer alguien su voluntad en un lugar.
3. v. tr. y prnl. Apoderarse de una cosa de modo violento o ilegal se señorea de todo lo que puede. adueñarse
4. v. tr. Estar una cosa a mayor altura que otras que están a su alrededor la torre señorea toda la construcción. alzarse
5. Tener dominio sobre los sentimientos señorea sus impulsos violentos. dominar
6. formal Dar a una persona repetidas veces y de modo inoportuno el tratamiento de señor.
7. v. prnl. Adoptar señorío en el porte, el comportamiento o el trato.

señorear

 
tr. Dominar o mandar [en una cosa] como dueño de ella.
Mandar uno imperiosamente.
tr.-prnl. esp. Apoderarse [de una cosa].
Sujetarla a su dominio.
tr. fam.Dar [a uno] importunamente el tratamiento de señor.
fig.Sujetar uno [las pasiones] a la razón.
Estar una cosa en situación superior [a otra].
prnl. Usar de gravedad y mesura en el porte.

señorear

(seɲoɾe'aɾ)
verbo transitivo
1. mandar sobre una cosa como su dueño señorear una propiedad
2. dominar los sentimientos señorear la adversidad
3. sobresalir algo por estar más alto de lo que está a su alrededor El Aconcagua señorea la cordillera de los Andes.
4. repetir insistentemente el tratamiento de señor a alguien señorear a sus jefes
Sinónimos

señorear

transitivo
2 sobresalir, descollar.
Tratándose de las cosas que están en alto: la iglesia señorea el caserío, una montaña señoreaba el paisaje.
Traducciones

señorear

signoreggiare

señorear

A. VT
1. (= gobernar) (gen) → to rule (pey) → to domineer, lord it over
2. [+ edificio] → to dominate, tower over
3. [+ pasiones] → to master, control
B. (señorearse) VPR
1. (= dominarse) → to control o.s.
2. (= darse humos) → to adopt a lordly manner
3. señorearse deto seize, seize control of
Ejemplos ?
De la Cóndor el vuelo, cuando desde las nubes señorea tu frutecido suelo y en el campo del cielo con los rayos del sol se colorea; Y de mi dulce hermano y de mi tierna hermana las caricias; y las que vuestra mano en el albor temprano de mi vida sembró, puras delicias, ¡Oh, madre!; ¡oh, padre mío!
Porque cuando en el monte se embravece hórrida tempestad, el flaco arbusto trabajado del ábrego perece, mas al humilde suelo nunca inclina su excelsa frente la robusta encina, antes allá en las nubes señorea los elementos en su guerra impía y al fulgurante rayo desafía.
ual rosa sobresale entre las flores, o cual la luna en la mitad del cielo a las estrellas todas señorea; cual entre chozas de pajiza aldea se levanta del suelo el erguido palacio; así Belisa abrasando de amor a mil pastores entre las zagalejas sobresales, y todos los zagales la danza y las pastoras descuidando absortos a Belisa están mirando...
La subida al Vesubio debe hacerse de noche para gozar mejor del efecto del fuego y para admirar desde su elevada cumbre el amanecer, la salida del sol, y a la luz del nuevo día, el magnificentísimo país que señorea.
Tal vez el mismo disertísimo Salustio tiene la atención fija en aquellos dioses, cuando escribe: «En realidad de verdad, la Fortuna señorea todas las cosas.
Esto que piensa, en mí (sea cual sea: almo soplo divino que ingrávido los orbes señorea, o átomo miserable que, sin tino, en ciego torbellino, del mundo, con los átomos guerrea), ello es que existe y siente; y, obra de Dios o aborto de sí mismo, siempre ha de hallar presente, oh eternidad, tu inevitable abismo.
Siquiera, como he dicho, la Fortuna, que, según el parecer de los que creen en sus muchas atribuciones, señorea todas las cosas y las enaltece y encubre más por capricho que por verdad, debiera ocupar el primer puesto entre los dioses elegidos, ya que goza de vara tan alta con los dioses, es verdad y que es tanto su valimiento, que, por su temerario juicio, ensalza a los que quiere y encubre a los que le place.
Todo es mudable y perecedero en la cima, en las laderas, en los contornos del Vesubio. Sus convulsiones subterráneas y sus erupciones han variado completamente la configuración del terreno que señorea.
Confinan con los suyones la nación de los sitones, los cuales se les parecen en todo lo demás, y sólo se diferencian en que los señorea una mujer, que tanto como esto degeneran, no solamente de la libertad, sino de la servidumbre misma.
El entusiasmo que en su admirable instinto de civilización ha cuidado siempre de erigir sus templos en lugares dominantes, parece haber sido inspirado como nunca al plantar la cruz de Cristo en las orillas del Paraná, como astro aparecido en un nuevo horizonte, para avisar que ya vienen siglos de igualdad, de libertad de asociación para estos sitios. ¿Qué anuncia en efecto esta cruz que señorea estas orillas?
Si pasa el momento de aplicar el remedio, y el amor ya antiguo señorea tu débil corazón, el caso ofrecerá enormes dificultades: con todo, no desahuciaré al enfermo porque me llame demasiado tarde.
Turmero ha debido también al cultivo del añil y a las plantaciones de tabaco del Rey los aumentos que le hacen figurar entre las principales poblaciones de la gobernación de Caracas: Guacara, San Mateo, Cagua, Güigüe, y otros muchos pueblos, aún en la infancia, deben su existencia al influjo del genio agrícola protector de los valles de Aragua; y las orillas del majestuoso Lago de Valencia, que señorea esta porción del país de Venezuela, se ven animadas por una agricultura que, renovándose todos los años, provee en gran parte a la subsistencia de la capital.