sayal


También se encuentra en: Sinónimos.

sayal

1. s. m. TEXTIL Tela de lana basta.
2. Vestidura talar.

sayal

 
m. Tela de lana burda.

sayal

(sa'yal)
sustantivo masculino
textile tela burda de lana un hábito de sayal
Sinónimos
Traducciones

sayal

Sack

sayal

sæk

sayal

säckväv

sayal

SMsackcloth
Ejemplos ?
Y el incógnito viendo tal postura Díjole con voz dura: «No dobles insensato la rodilla »Al mas ínfimo ser que alienta y sufre »Y ante la cruz de tu sayal se humilla.
Pensar que al fin era ley Imposible de evitar, La existencia abandonar Lo mismo el patan que el Rey; Y pensar que un grosero Sayal áspero enterrado, Habia de ser pateado Por algun sepultero; (208) Era un pensamiento cruel Que afanado le traia, Y apechugar no podia El Estremeño con él.
Yo añadí, sintiendo bajo mi sayal penitente aquel fuego que animó a San Bernardo cuando predicaba la Cruzada: —¡El mejor general es la ayuda de Dios Nuestro Señor!
Francisco, con su dulce voz, alzando la mano, al lobo furioso dijo: "¡Paz, hermano lobo!" El animal contempló al varón de tosco sayal; dejó su aire arisco, cerró las abiertas fauces agresivas, y dijo: "!Está bien, hermano Francisco!" "¡Cómo!
Y la que le dirigía levantó por el costado derecho su sayal azul, metió la mano en una anchísima faltriquera que apareció encima del refajo encarnado, sacó cuatro piezas de a dos cuartos y las arrojó sobre la mantilla.
La veía como antaño, sin tocas ni sayal, sin vejez, sin arrugas, alegre, reidora, vistiendo de brocatel rameado, tapando la boca con el abanico de marfil; la veía alzar el pie en un minueto de Palacio, y el pie calzaba estrecho zapatito de tafilete azul, y la media era calada, de torzal...
Su Ilustrísima, que tenía el ánimo altivo de aquellos obispos feudales que llevaban ceñidas las armas bajo el capisayo, frunció el ceño, y quiso castigarme con una homilía: —Señor Marqués de Bradomín, acabo de saber una burda fábula urdida esta mañana, para mofarse de dos pobres clérigos llenos de inocente credulidad, escarneciendo al mismo tiempo el sayal penitente, no respetando la santidad del lugar, pues fué en San Juan.
No se opone tampoco. Se llevan al niño, se le descalza, se le viste el sayal judaico de lanilla roja, se le enrola en la banda de los elegidos.
Oyó con gran sosiego Loaysa la arenga de la señora Marialonso, y con grave reposo y autoridad respondió: -Por cierto, señoras hermanas y compañeras mías, que nunca mi intento fue, es, ni será otro que daros gusto y contento en cuanto mis fuerzas alcanzaren; y así, no se me hará cuesta arriba este juramento que me piden; pero quisiera yo que se fiara algo de mi palabra, porque dada de tal persona como yo soy, era lo mismo que hacer una obligación guarentigia; y quiero hacer saber a vuesa merced que debajo del sayal hay ál, y que debajo de mala capa suele estar un buen bebedor.
Levarlos án al fuego, al fuego infernal, do nunca verán lumne si non cuyta e mal; darlis án sendas sayas de áspero sayal, tal que cascuna d'ellas pesará un quintal.
Si no le hay, véla este esqueleto, que has de llevar siempre contigo, sobre la espalda, pegado a tus carnes bajo el sayal de lana.
Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido.