Ejemplos ?
Maxtor La cocina romana era ávida de probar todo aquello que provenía de lejos, de los territorios conquistados. Exuberante y abundante, mostraba su imagen más clara en los abundantes banquetes y en las saturnales.
En el Laus Pisonis aparece una descripción detallada de una partida de latrunculi, y aparecen alusiones al juego en obras de escritores como Marco Valerio Marcial u Ovidio. La última mención al latrunculi que nos llega del periodo romano se encuentra en las Saturnales de Macrobio.
"El origen de los Vascos" (título original: "La lumiere vint-elle d´Occident?") 1978. Macrobio en su libro I de las Saturnales(capítulos 19 y 21)
Eran ecos infinitos de mil varios caracteres; ya eran gritos de mujeres, delatores, precursores o motores de placeres exquisitos, de dolores inauditos, de rencores y delitos; son de orgías saturnales, y de impías bacanales que hastiaban y llenaban el espíritu de horror.
Aquí, contra esos fúnebres umbrales, se estrellan las humanas saturnales; con silencio profundo callan, aquí las locas bacanales; aquí se ve la pequeñez del mundo al través de esas losas sepulcrales.
Los partidos han calificado de malos ciudadanos a estos sabios y serios filósofos de los intereses materiales, que se mezclan a las saturnales de la intriga.
Los antiguos conceptos del julibeo y las fiestas saturnales se originaban en la convicción de que ciertos eventos sucedían fuera del orden del ";tiempo profano";, bajo la medida del Estado y la Historia.
Los sabios de todos los tiempos se han servido de los locos: se permiten de buena gana al pueblo sus lupercales y sos saturnales, con tal que obedezca; y no se asan las gallinas sagradas que han prometido la victoria á los ejércitos.
Plantó la pluma blanca, consagrada al mérito militar, en cabezas infames, dilapidó en torpes saturnales el tesoro nacional, y puso la república como se halla: al borde de un abismo.
13. Mira, te envío nueces de las saturnales (Marcial, Epigramru, VII, 91, 2). La gente se tiraba nueces durante las saturnales romanas.
La fiesta del seis de enero tenía en la Edad Media un gran relieve popular y la fiesta de los locos (heredera de las antiguas saturnales) se situaba en fecha variable entre diciembre y enero.
Los ediles, ¡mal les vaya!, que con los panaderos se conchaban: “Sálvame, te salvaré.” Y así el pueblo menudo sufre; pues estas grandes quijadas siempre sus Saturnales hacen.