satánico


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satánico, a

1. adj. RELIGIÓN De Satanás practican ritos satánicos; asistí a una misa satánica. demoniaco
2. Que es muy perverso o malvado maquinó un plan satánico; tiene instintos satánicos. diabólico angelical

satánico, -ca

 
adj. Relativo a Satán; propio y característico de él.
fig.Extremadamente perverso.

satánico, -ca

(sa'taniko, -ka)
abreviación
1. relacionado con el diablo Los pactos satánicos son habituales en las leyendas folclóricas.
2. que es tan maligno o astuto que parece obra del demonio Tramó un plan satánico para vengarse.
Sinónimos

satánico

, satánica
adjetivo
malo*, demoníaco, luciferino, perverso, depravado, malvado.
Satánico se aplica, generalmente, a cualidades o defectos que suponen maldad o que caracterizan a la persona que los posee de perversa, al buscar hacer daño intencionadamente: ira satánica.
Traducciones

satánico

satanic

satánico

satânico

satánico

شيطانية

satánico

撒旦

satánico

撒旦

satánico

악마

satánico

ADJ (= diabólico) → satanic; (= malvado) → fiendish
Ejemplos ?
La Princesa no esperaba tanta osadía, y tembló. Mi leyenda juvenil, apasionada y violenta, ponía en aquellas palabras un nimbo satánico.
Como piensa con el cerebro de Mefistófeles i siente con el corazón de Fausto, su ironía se acerca a lo satánico i su sensibilidad se roza con lo paradisíaco.
La excesiva imaginación y el desequilibrio nervioso de Blake agravados por su descubrimiento de un culto satánico ya desaparecido, son sin duda las causas del delirio que turbó sus últimos momentos.
Ahí están los campamentos convertidos en templos, el fervor religioso, el sentido providencialista, de una parte; de otra, millares de sacerdotes asesinados y de templos destruidos, el furor satánico, el ensañamiento contra todo signo de religión.
Los hachones de viento eran ya los solos que nos alumbraban en tan penoso paso, y el ver su rojizo y ondulante resplandor, que abultaba las sombras de la montaña; los rudos semblantes y los toscos miembros de los guías y la larga hilera que formaba la caravana, trepando aquellos recuestos, y el oír los agudos gritos con que nos llamábamos unos a otros, y las maldiciones y reniegos de los que tropezaban, y los alaridos y palabrazas con que nos animaban y se animaban a sí mismos los hombres de la montaña, y los jayanes de las portantinas, y la hora y el sitio a donde con tanta fatiga nos dirigíamos, formaban un todo satánico y aterrador, que no parecía escena de este mundo.
El suicidio puro, el suicidio egoísta (no el suicidio heroico o religioso que, lejos de negar la vida, construye y glorifica una vida más potente y más amplia), será siempre para el individuo normal un acto de valor que nuestros abuelos llamarían satánico.
Como piensa con el cerebro de Mefistófeles y siente con el corazón de Fausto, su ironía se acerca a lo satánico y su sensibilidad se roza con lo paradisíaco.
Era evidentemente una de esas grandes pipas de barro cocido, que quedan todavía en los graneros y bodegas viejas y de cuyo fondo que resuena a los ruidos exteriores parecen salir las voces de los vendimiadores de antaño. Sentí entonces un impulso satánico, deseos de arrojarme sobre mi compañero y matarlo.
En poesía ensaya todas las actitudes y formas: Ya es religioso, pero invertido, como el inverso misticismo satánico de Baudelaire; ya es un misticismo ingenua e infantilmente religioso, como el del verso verlainiano; ya, por último, es un misticismo exento de religiosa limitación, desinteresado por completo, como el misticismo de Maeterlinck.
Queremos, por tanto, exponer de nuevo en breve síntesis los principios y los métodos de acción del comunismo ateo tal como aparecen principalmente en el bolchevismo, contraponiendo a estos falaces principios y métodos la luminosa doctrina de la Iglesia y exhortando de nuevo a todos al uso de los medios con los que la civilización cristiana, única civitas verdaderamente humana, puede librarse de este satánico azote y desarrollarse mejor para el verdadero bienestar ele la sociedad humana.
El satánico abogado y el sagaz coronel hicieron al señor y a la señorita de Habert una jugarreta más cruel aún que la presentación de la bella Betilda de Chargebœuf, a quien en casa de los Breautey y en el partido liberal se juzgaba diez veces más bella que la hermosa señora de Tiphaine.
Las formas de la religión seguirán en vigor entre las muchedumbres de en medio de las cuales el Espíritu de Dios se habrá retirado finalmente; y el celo satánico con el cual el príncipe del mal ha de inspirarlas para que cumplan sus crueles designios, se asemejará al celo por Dios.-CS 673 (1911).