sarraceno

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sarraceno, a

1. adj. HISTORIA De un pueblo que habitaba en el norte de Arabia.
2. s. HISTORIA Persona natural de este pueblo.

sarraceno, -na

 
adj.-s. De Arabia.
rel. Mahometano.
Sinónimos

sarraceno

, sarracena
adjetivo y sustantivo
1 (persona) agareno, árabe, ismaelita.
Traducciones

sarraceno

saraceno

sarraceno

Saracen

sarraceno

Σαρακηνοί

sarraceno

Saracen

sarraceno

Saracen

sarraceno

사라센

sarraceno

/a ADJ & SM/FSaracen
Ejemplos ?
Fernando en sus jornadas contra los Sarracenos, hallándose revestido con el carácter de Legado à larere del Papa para promover la guerra sagrada en España; y concurrió también con el Santo Rey en la colocación de la primera piedra de la Iglesia Catedral de Toledo.
Miss Betsey recorrió lentamente la habitación con su mirada, de un modo inquisitivo y moviendo los ojos como los de las cabezas de sarracenos que hay en los relojes de Dutch.
A la señora Homais le gustaban mucho estos panecillos pesados, en forma de turbante, que se comen en la Cuaresma con mantequilla salada: última muestra de los alimentos góticos que se remonta tal vez al siglo de las cruzadas y de los cuales se llenaban antaño los robustos normandos, creyendo ver sobre la mesa, a la luz de las antorchas amarillas, entre los jarros de hipocrás y los gigantescos embutidos, cabezas de sarracenos que devorar.
Todos los gritos se mezclan, y a gran pena se distinguen los de: «¡Cierra!» «¡Hiere!» «¡A ellos!» «¡Alá!» «¡Flandes!» «¡Don Enrique!»; creyéndose al mismo tiempo, por los «cierra» y los lelíes, que flamencos y cristianos contra sarracenos riñen.
Los continuos choques que sostenían los Castellanos contra los Sarracenos para mantener su libertad é independencia, y para extender sus dominios, acreditaron á Nuño de buen soldado, y sus consejos en la dirección de los negocios de la Provincia de buen político.
¡Poned vos mano a la espada, »porque os mate defendiéndoos!» Y como un tiempo se odiaron cristianos y sarracenos, embistieron uno a otro con la rabia de los celos; siendo tan breve el combate como las formas del duelo, tanto, que al golpe encendido de un hierro contra otro hierro, brilló en rápido relámpago rayo del primer encuentro; y oyóse: ¡Jesús, Dios mío!
Poco despues el monarca y los que le seguian vieron con placer la hueste numerosa de los sarracenos que se habia tomado posicion sobre un cerro.
299) = En las gargantas del río Loire dos oquedades se hallan unidas por un canal que hay en la cara superior de una roca que forma parte de las vastas rocas de escollos puntiagudos y como dentados que el pueblo llama “el castillo de los sarracenos”.
Aramundaro, rey de los sarracenos, llega a Constantinopla y con todos los signos de su linaje se presenta al príncipe Tiberio llevándole regalos de su país.
De donde habiendo sido llamados por favor de la divina clemencia a esta sagrada cátedra de Pedro, aunque inmerecidamente; reconociéndoos como verdaderos Reyes y Príncipes Católicos, según sabemos que siempre lo fuisteis, y lo demuestran vuestros preclaros hechos, conocidísimos ya en casi todo el orbe, y que no solamente lo deseáis, sino que lo practicais con todo empeño, reflexión y diligencia, sin perdonar ningún trabajo, ningún peligro, ni ningún gasto, hasta verter la propia sangre; y que a esto ha ya tiempo que habéis dedicado todo vuestro ánimo y todos los cuidados, como lo prueba la reconquista del Reino de Granada de la tiranía de los sarracenos...
Meditó al mismo tiempo ser importantísimo poner en consideración de la Excelentísima Junta la noticia que le comunicaba de Mendoza a don José María García, con fecha 29 de marzo, don Melchor Molina, previniéndole no hubiese descuido con los sarracenos, porque corría que de aquella ciudad se pasaban a esta capital con el fin de sublevarse; lo que se acordó, y en el día de esta fecha elevó al Excelentísimo Gobierno el correspondiente oficio, con inserción del capítulo de dicha carta, pidiendo se mandase a los guardas de cordillera impidiesen el pasaje a este reino a todo español europeo, y que asimismo se mandase que en la ciudad no saliesen de sus casas, de las oraciones adelante, para asegurar el buen orden y tranquilidad pública.
Su muerte acaecida en 1099 privó á los Christianos de todas estas ventajas: y él llevó al sepulcro el asombro y la admiración de los Sarracenos cuyo terror fue, y los lamentos de Castilla huérfana de su campeón mas famoso.