sarraceno

(redireccionado de sarracenas)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con sarracenas: cruzadas

sarraceno, a

1. adj. HISTORIA De un pueblo que habitaba en el norte de Arabia.
2. s. HISTORIA Persona natural de este pueblo.

sarraceno, -na

 
adj.-s. De Arabia.
rel. Mahometano.
Sinónimos

sarraceno

, sarracena
adjetivo y sustantivo
1 (persona) agareno, árabe, ismaelita.
Traducciones

sarraceno

saraceno

sarraceno

Saracen

sarraceno

Σαρακηνοί

sarraceno

Saracen

sarraceno

Saracen

sarraceno

사라센

sarraceno

/a ADJ & SM/FSaracen
Ejemplos ?
Por sus servicios a la corona, se le concedió el cargo de Domestikos de las Scholae y el mando de los ejércitos con la misión de recuperar Aleppo de manos sarracenas.
En la isla de Procida (junto a la de Ischia) en el golfo de Nápoles, que el Emperador Carlos I había confiado a la familia Ávalos en 1529 para que protegieran a sus habitantes de las incursiones sarracenas, construyó el Cardenal Innico de Ávalos el Castello d'Ávalos, a pico sobre el mar, rodeando gran parte de la isla con murallas por las que se entraba por una sola puerta, la “Porta di Ferro”, por lo que fue denominada Terra Murata.
Ocupados por la política romana que ligó los destinos del Ducado de Spoleto a los Estados Pontificios, estos dos últimos duques se desentendieron de su ducado de Spoleto y Camerino, que empezó a descomponerse en condados semi-independientes gobernados por familias nobiliarias locales, nobles emigrados francos y, en algunas ciudades con sedes obispales, por obispos-condes: tales son los casos de los condes de los Marsos que dominaron los Abruzos occidentales (las antiguas gastaldías de los Marsos, Forcona o Valva), luchando con éxito contra las invasiones sarracenas hasta que fueron sometidos a mediados del siglo XI por los normandos, o del obispo-conde de Áscoli, etc.
Las papas continuaron siendo generosos con el monasterio; la basílica resultó nuevamente dañada durante las invasiones sarracenas del siglo IX, siendo saqueada en 847.
Estas particularidades económicas provocaron que al contrario que en el núcleo del Imperio carolingio, donde los terratenientes al perder sus salidas comerciales tendieron a autoabastecerse permaneciendo solamente pequeños mercados locales, la nobleza italiana no adquirió todavía carácter rural al no residir en sus campos, asolados por las razzias sarracenas, sino que se permaneció en las ciudades (civitas) obteniendo beneficio de sus bienes raíces.
En un principio el claro era un tubo recto y largo, pero para hacerlo más fácil de transportar, se redujo la longitud del instrumento doblando el tubo en espiral, recibiendo el nombre de clarión. El Islam aporta varios instrumentos, las trompetas sarracenas son usadas por los musulmanes desde época muy antigua.
Durante las invasiones bárbaras Scanno quedó ilesa por la estructura defensiva de los montes que rodean el país, pero durante las invasiones sarracenas antes y la otomana después no tuvo la misma suerte.
Según Trifón Muñoz Soliva, durante las numerosas incursiones del Cid Campeador contra las tropas sarracenas en su paso por Aragón hacia Valencia, objetivo claro de su conquista, llevó a cabo un pacto con su aliado Abu Mernan Huzeil de Aben Razin.
El conjunto arquitectónico que ha llegado hasta nuestros días es una mezcla de estilos, producto de las diferentes épocas en las que se construyó. En el siglo X quedó destruida la primera iglesia del monasterio después de sufrir el ataque de las tropas sarracenas.
En su contenido se hace constar que el arcipreste Gotmar, nombrado por el arzobispo de Narbona y, más tarde, preconizado obispo de la catedral de San Pedro de Vich (en 885 o 886) compra unas casas para alojar al nuevo rector Atila y al diácono Flaminus, mostrando la existencia en este lugar de un núcleo de población y una parroquia. Las incursiones sarracenas, iniciadas el año 716, habían dejado casi despobladas estas tierras.
Las negras arcadas, las columnas y sus capiteles, las capillas profundas y brillantes de oro y plata, las galerías, las figuras sarracenas recortadas, los más delicados trazos de tan delicada escultura se dibujaban en aquella luz excesiva, como caprichosas figuras que se forman en un brasero al rojo.
En el Chronicon albeldense al narrar las incursiones sarracenas, entre los años 882 y 883, cita el Castrum cui Pontecurbum nomen est.