sardo

(redireccionado de sardos)
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sardo, a

(Del lat. Sardus, Cerdeña.)
1. adj. De Cerdeña, isla de Italia.
2. s. Persona natural de esta isla.
3. adj. Se aplica a la res vacuna que tiene la piel manchada de negro, blanco y rojo.
4. s. m. MINERALOGÍA Sardónice, calcedonia de color marrón.
5. LINGÜÍSTICA Lengua románica, de la familia indoeuropea, hablada en la isla de Cerdeña.
6. Méx. coloquial Soldado que sirve en el ejército.

sardo, -da

 
adj.-s. De Cerdeña.
m. ling. Lengua románica hablada en la isla de Cer deña.

sardo, -da

('saɾðo, -ða)
abreviación
1. persona que es de la isla de Cerdeña Los sardos tienen nacionalidad italiana.
2. lingüística lengua que se habla en esa isla El sardo es una lengua romance.
Sinónimos

sardo

sustantivo masculino
sardónica, sardio, sardonio, sardónique, sardónice.
Traducciones

sardo

sardo, sarde

sardo

sardiska

sardo

Sarde

sardo

sardisk

sardo

Sarde

sardo

Σαρδηνίας

sardo

Сардински

sardo

사르디니아어

sardo

/a ADJ & SM/FSardinian
Ejemplos ?
La corrupción de los consejeros y la clientela real, que desviaba partidas que estaban destinadas a sofocar los disturbios sardos, e incluso los que iban a sufragar la preceptiva coronación del Rey en la Catedral de Zaragoza, que por este motivo no llegó a celebrarse, dilapidaron la hacienda regia.
Se considera que el grupo sardo constituye la primera rama desgajada del resto de lenguas románcias, ya que todas las demás presentan una evolución vocálica común que no está presente en sardo. Se distinguen varios dialectos sardos: Campidanés (campidanesu): variante lingüística del sur.
Las dos últimas variantes lingüísticas tienen muchos aspectos en común respecto a la primera. Lingüístico-históricamente los dialectos sardos serían una transición entre el italiano del sur y las lenguas iberorrománicas.
Dado el bajo nivel de instrucción y de preparación técnica de los talleres sardos, también la mayor parte de la mano de obra calificada provenía del continente.
En 1318 el abad solicitó al Parlamento que declarara a San Sardos exenta de pagar tributo al duque (que no era otro que el rey inglés), ofreciendo a cambio construir en nombre del rey de Francia una ciudad amurallada completa, con sus casas, plazas, mercados, etc.
Cumpliendo con este fallo, un sargento del rey francés (en funciones de oficial de justicia) se apersonó frente a la entrada de la aldea el 15 de octubre de 1323, mandando de inmediato erigir un alto poste donde clavó el escudo de armas de la Flor de Lis como enseña de la soberanía de Francia sobre San Sardos.
La investigación de Sella también subrayó el dispar tratamiento económico entre los mineros sardos y los de origen continental, así como la necesidad de establecer una escuela para jefes mineros y fundidores en Iglesias.
La reacción violenta no se hizo esperar: la misma noche de la erección del poste real, Raymond-Bernard, señor feudal de Montpezat, atacó y arrasó San Sardos, quemó las cosechas y los edificios y ahorcó al sargento del rey colgándolo de su propio poste.
Aunque Eduardo II hubiese querido apoyar la rebelión de sus señores en Francia, tenía suficientes problemas en su propio país como para preocuparse por San Sardos.
Basset se había reunido con Raymond-Bernard dos días antes del ataque sobre San Sardos, y los espías franceses habían puesto a la corte perfectamente al tanto de esa circunstancia.
En 1867 los diputados sardos solicitaron al Presidente del Consejo, Bettino Ricasoli, un mayor empeño del Estado para aliviar las condiciones de miseria de las poblaciones de la isla.
Durante la dominación española, se estableció el uso de subordinar el ejercicio de la actividad minera a la asignación de concesiones por parte de la administración estatal. Se asignaron al menos 40 concesiones para la exploración y el uso de los yacimientos sardos.