sarao

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sarao

(Del gallego serao < lat. sero, tarde.)
1. s. m. coloquial Fiesta nocturna con bailes y música para divertirse montaremos un sarao para celebrar tu cumpleaños. juerga
2. coloquial Situación ruidosa producida por un grupo de gente que se divierte, discute o pelea unos chicos montaron tal sarao en la calle que no pude dormir. follón, jaleo

sarao

 
m. Reunión nocturna de baile o música.
fam.Situación en la que hay ruido y falta de orden.
Sinónimos
Traducciones

sarao

SM
1. (= fiesta) → soirée, evening party
2. (= lío) → fuss, to-do
Ejemplos ?
Ya sentía rabiosa curiosidad por rasgar el velo del pasado de la generala; ya juzgaba sacrilegio el intentarlo siquiera; ya con infantil disimulo, torcía la conversación cuando su madre y las amigas de su madre discutían por centésima vez el secreto del mechón; ya, en los saraos de confianza de la Capitanía General, clavaba los ojos con doloroso éxtasis en aquel rasgo de plata que como pincelada trágica cruzaba la sien de la señora...
Jugaba exclusivamente en sus austeros saraos a la báciga o al tresillo con sus canónigos y oidores, con sus veinticuatros y sus maestrantes; no tenía teatro: un voto religioso se lo impedía; no tenía más alumbrado que las piadosas luces que ardían ante sus numerosos retablos; no tenía baldosas, ni Delicias, ni paseo de Cristina; y tenía actualidad, como se diría ahora, aquella regla de: ::En dando las diez, ::dejar la calle para quien es, ::los rincones para los gatos, ::y las esquinas para los guapos.
Aquí un corro de fumadores, yankees, estirados en mullidos sillones, y los pies sobre una mesa, enviaban al aire en perfumadas espirales el humo de sus habanos; allí, sobre los cojines de un diván, un congreso femenino discutía a media voz, sobre modas y saraos.
Para establecer lo que él llamaba democrácia federal, hizo que su hija precediese á las lavanderas en sus órgias y saraos que efectuaban en la rivera, y allí se ha visto mas de diez veces altenar en el cielito y pericon á la hija del Gobernador y Capitán General con la negra mas ruin y beoda que pudiera encontrarse.
¿Qué me respondes?, decídete; dentro de tu casa mesma tú vives tiranizada, obedeces y no reinas. Privada de los placeres, de los saraos y las fiestas, por viuda al llanto y al luto las costumbres te condenan.
El casado quiere casa; y no hay casado que se halle en la suya, y a la calle se sale a ver lo que pasa. Nuestros saraos, nuestras fiestas populares, cortesanas, religiosas o profanas, ¿a qué fin están dispuestas?
- II - En Santo Domingo estaba don Enrique, y muy ufano celebraba con festejos sus paces con el navarro. Todo era gozo en la corte, todo en la ciudad saraos, y luminarias y músicas, cañas, toros y caballos.
Por la noche hubo saraos aristocráticos, se quemaron voladores y se encendieron barriles de alquitrán, que eran las luminarias o iluminaciones de aquel atrasado siglo, en que habría sido despapucho de febricitante soñar con la luz eléctrica
Las molduras de las puertas, las contraventanas modeladas, los adornos de escayola de las cornisas, las lindas pinturas, las manos de cobre dorado, las campanillas, los tubos de las chimeneas, de sistema fumívoro; las ingeniosidades que evitaban la humedad, los cuadros de marquetería simulada en la escalera, la vidriería y la cerrajería superfina, todos esos caprichos, en fin, que aumentan el precio de una construcción y que placen a los burgueses habían sido prodigados desmedidamente. Nadie quiso ir a los saraos de los Rogron, cuyas pretensiones abortaron.
Es, en efecto, materia de envidia la ventaja que ofrece el veros aparecer siempre ricamente vestidos en los más espléndidos saraos, y al mismo tiempo el veros precisados a hacer un estudio continuo de una multitud de excelentes poetas, principalmente de Homero, el más grande y más divino de todos, y no sólo aprender los versos, sino también penetrar su sentido.
Lo malo es (sigue creyendo la familia) que toda aquella belleza de Melita está eclipsada por la falta de trajes, sombreros, palcos, saraos y coches.
Así una casa se quema, así desdichas atroces sobre una infeliz familia el ciego destino pone; y en tanto el imbécil ríe, duerme el embriagado joven, y el niño con sus juguetes es el más feliz del orbe. Si alegre fue todo el día con públicas diversiones, con saraos y luminarias no lo fue menos la noche.