sarao


También se encuentra en: Sinónimos.

sarao

(Del gallego serao < lat. sero, tarde.)
1. s. m. coloquial Fiesta nocturna con bailes y música para divertirse montaremos un sarao para celebrar tu cumpleaños. juerga
2. coloquial Situación ruidosa producida por un grupo de gente que se divierte, discute o pelea unos chicos montaron tal sarao en la calle que no pude dormir. follón, jaleo

sarao

 
m. Reunión nocturna de baile o música.
fam.Situación en la que hay ruido y falta de orden.
Sinónimos
Traducciones

sarao

SM
1. (= fiesta) → soirée, evening party
2. (= lío) → fuss, to-do
Ejemplos ?
El duelo se efectuó en Polanco (que era, por entonces, un caserío vecino á Valparaíso) en la mañana del 13 de Junio, fiesta de san Antonio, día en que, por ser cumpleaños de la no áa, se preparaba en casa de ésta un gran sarao.
Sobre aquel revuelto océano de cantares de guerra, rumor de martillos que golpeaban los yunques, chirridos de limas que mordían el acero, piafar de corceles, voces descompuestas, risas inextinguibles, gritos desaforados, notas destempladas, juramentos y sonidos extraños y discordes, flotaban a intervalos, como un soplo de brisa armoniosa, los lejanos acordes de la música del sarao.
Halló el son obediencia en los mármoles y oídos en los muertos, y así al punto comenzó a moverse toda la tierra y a dar licencia a los güesos que anduviesen unos en busca de otros; y pasando tiempo, aunque fue breve, vi a los que habían sido soldados y capitanes levantarse de los sepulcros con ira, juzgándola por seña de guerra; a los avarientos con ansias y congojas, recelando algún rebato; y los dados a vanidad y gula, con ser áspero el son, lo tuvieron por cosa de sarao o caza.
En 1836 o 37 pasó una temporada en el pacayar el Supremo Protector de la Confederación Peruboliviana don Andrés Santa Cruz, y dio allí un magnífico sarao.
La cumbre azul de inaccesible monte, La temblorosa estrella, el pajarillo Que canta y no se ve, la forma vaga Que definir las sombras no permiten; El raudal que velado entre hondo bosque Estrepitoso se derrumba; el río Que por arcos de selva entrando vemos A otro mayor do navegando vamos; Una frase fugaz de amiga boca Que a medias, percibimos; un sarao Desde afuera escuchado...
Impúsola el hidalgo de la cuita en que se hallaba, pidiéndola mil perdones por haber turbado el sarao, y la señora lo condujo al interior de la casa.
Don Quijote en Barcelona es un eclipse lamentable: Sancho Panza ha casi desaparecido, y es lástima. Pues el sarao..., ¡qué sarao!
La noche del sarao...
El héroe del sarao, aquella noche, fue el forastero presentado por la marquesa de Veniales: un sobrino suyo, que por influencias de su elevada parentela en la corte venía a Marineda a desempeñar un empleíto en Hacienda.
¿Conoces a aquel señorito que gasta su caudal en tiros y carruajes, que lo mismo baila una mazurca en un sarao con su pantalón colán y su clac, hoy en traje diplomático, mañana en polainas y con chambergo, y al otro arrastrando sable, o en breve chupetín, calzón y faja?
Y si habían entrado con ánimo de murmurar y censurar este sarao, por atreverse en él las damas a ser contra los hombres, se les olvidó lo dañado de la intención con la dulce armonía de su voz y la hermosa vista de su belleza, perdonando, por haberla visto, cualquiera ofensa que recibiesen de las demás en sus desengaños.
Miles, dos miles de personas, hacían carnaval, con disfraces multiformes y policromos. Yo pregunté a un Pierrot (saltimbanqui de amor) qué causa y objeto eran los del sarao.