santa Ana

Ana, santa (Hannā)

 
Esposa de san Joaquín y madre de la Virgen María.

Santa Ana

 
Departamento del O de El Salvador, limítrofe con Guatemala (O y N) y Honduras (N); 2 023 km2 y 449 800 h. Cap., la c. homónima (135 200 h).

Santa Ana

 
C. del SO de E.U.A., en el estado de California; 293 742 h.
Ejemplos ?
Leopoldo Niemes S., residente en Rocafuerte, para que lo represente el 10 de febrero próximo en la inauguración del ferrocarril de Manta a Santa Ana.
si cada una fuera a hablar de las suyas, el cuartel de Santa Ana, en el cementerio, puede decir si yo tengo derecho de estar entre los vivos.
Condes Del Puerto. Del Portíllo, Del Castillejo. De Torreblanca, — Santa Ana de las Torres. —La Vega del Rén. — Villanueva del Soto.
1º.–Se erige en la ciudad de Santa Ana una nueva Universidad con el nombre de Universidad de Occidente. Art. 2º.–La nueva Universidad estará dirigida por un Consejo de Instrucción pública organizado de la misma manera que el de la Universidad Nacional.
7.- En la ciudad de Santa Ana habrá dos Cámaras con jurisdicción en los departamentos de Santa Ana, Ahuachapán y Sonsonate: una que se denominará "Cámara de lo Civil de Occidente" y conocerá en segunda instancia de los asuntos civiles, mercantiles y de inquilinato tramitados en los Juzgados de Primera Instancia de dichos departamentos y de los civiles tramitados en los Juzgados de Tránsito de Santa Ana y Sonsonate; y la otra se denominará "Cámara de lo Penal de Occidente", y conocerá de los asuntos penales y de los de la misma naturaleza tramitados en los referidos Juzgados de Tránsito.
Y por más que a la rectora alaba, y a las novicias, y a la que el órgano toca, y a las que cantan en coro, y a la salmista que entona, y hasta a la vieja beata que afuera pide limosna, es inútil su destreza, nada adelanta ni logra: siempre a sacar viene en limpio noticias que no le importan: la novena de Santa Ana, el sermón del padre Acosta, la nueva casulla verde, la falda de Santa Rosa, cosas de que gusta el padre, que es viejo y que tiene gota, pero que al hijo concluyen por remontarle la cólera, y al cabo sale diciendo: «¡Bruja condenada y chocha, que nunca responde acorde ni dice cosa con cosa!» Desistió, pues, del empeño, mas fue temporada corta, merced a un nuevo incidente que al cabo picó en historia.
Promuévele un altercado en la calle; ordena á los alguaciles que lo lleven á la cárcel, por desacato á la autoridad; pono, el amenazado pies en polvorosa; le sacan de Santa Ana, donde había tomado iglesia; enciérranle en un calabozo, y tras darle el Asistente tres horas para encomendarse á Dios, le cuelga, sin más pro- ceso, de la horca.
La Cámara Primera de lo Laboral conocerá de los asuntos de trabajo ventilados en los Juzgados Primero y Segundo de lo Laboral de la ciudad de San Salvador y en los Juzgados de los departamentos de Santa Ana, Sonsonate y Ahuachapán.
Allí al lado pasean todo el día la plazuela de Santa Ana los innumerables representantes de la legua que vienen en la Cuaresma a hacer oposición a las plazas de farsantes y que riñen sobre si han de hacer un día de reyes y otro de pordioseros en Madrid o en Alcalá, como si todos los parajes del mundo no fueran tan buenos unos como otros para hacer los tontos.
Una noche, después de las doce, dos hombres escalaban cautelosamente una tapia del convento, conduciendo un pesado bulto, y poco después ayudaban a descender a una mujer. El bulto era un cadáver robado del hospital de Santa Ana.
Allí sí que cobró aliento la fama de la gitanilla, y de común consentimiento de los diputados de la fiesta, desde luego le señalaron el premio y joya de la mejor danza; y cuando llegaron a hacerla en la iglesia de Santa María, delante de la imagen de Santa Ana...
Habiéndose insolentado un día con sus amos, éstos lo mandaron, por vía de corrección, al amasijo de la panadería de Santa Ana, cuyo mayordomo gozaba de neroniana reputación.