sanjuanista

sanjuanista

(De la orden militar de san Juan de Jerusalén.)
adj./ s. m. y f. MILITAR Que pertenece a esta orden militar.

sanjuanista

 
adj.-m. Díc. del individuo de la orden militar de San Juan de Jerusalén. (V. hospitalario.)
Ejemplos ?
En 1927, cursando el cuarto año de secundaria, fue nombrado director de un pequeño periódico del Colegio, llamado Tribuna sanjuanista.
El dibujo, del que se conserva el autógrafo dedicado a Magdalena del Espíritu Santo, es un compendio gráfico y poético de la teología mística sanjuanista, que se conoce como Monte Carmelo o también Monte de perfección.
La encomienda sanjuanista estaba formada, además de por Cantavieja, por Mirambel, La Iglesuela, Villarluengo, La Cañada, La Cuba y Tronchón.
En daguerreotipos y en miniaturas se ríen mis antepasados de que lea sus viejas escrituras: ¡Aventureros y desventurados! A mi abuelo le brilla la capona sobre casaca sanjuanista, y su negra perilla desentona sobre el corbatín de batista.
A partir de entonces, la villa pasó a ser una encomienda sanjuanista y para 1318 Castellote tenía ya un comendador de dicha orden.
El 13 de mayo de 1288, fray Diego Gómez de Roa y su mujer María Núñez donaron varias heredades en Galicia a la Orden de San Juan de Jerusalén y ella, figurando como freira, recibió la tenencia vitalicia de la bailía sanjuanista de Santa María de Regoa.
Así pues, sobre un antiguo estrato de población mozárabe Don Frey Guillen de Mondragón, caballero sanjuanista, comendador de Consuegra, otorga al Concejo de Turleque carta-puebla en 1248, en donde se establecen los tributos que han de satisfacer sus moradores, basándose sus leyes en el Fuero de Consuegra.
Arriba se dice: Asimismo están los dones del Espíritu Santo, y también un aviso: En la base del dibujo figuran unas estrofas, que compendian la ruta apofática del camino sanjuanista: Además de cultivar la sola espiritualidad, fray Juan ocupó sus ratos libres en Beas como albañil y jardinero, empedrando suelos, entabicando, arreglando los altares de la iglesia y arrancando hierbas.
Las tres virtudes teologales quedaban de esta forma en relación con las tres potencias del alma, siendo como tres estados, tres sublimaciones desde una condición natural dada a una sobrenatural recibida por medio de una gracia. El sistema sanjuanista se caracterizaba por su rigurosidad para con toda clase de embarazos, por nimios que fuesen.
El vaciamiento de la segunda potencia sumía al alma en la noche oscura, una tiniebla espiritual terrible que sólo podía romper Dios, insuflando el llamado rayo de tiniebla, una especie de conocimiento infuso adquirido sin el concurso del entendimiento y que, dentro del sistema sanjuanista, se correspondía con la virtud teologal de la fe.
En tres etapas más o menos sucesivas, el camino sanjuanista consistía en vaciar de contenidos sensibles, y luego también de contenidos espirituales, cada una de las tres potencias.
Su fundación se debe a la concesión, realizada por el rey Jaime I en la época de la conquista de Valencia, al caballero sanjuanista Hugo de Folcalquier, lugarteniente del Maestre de su orden en la Corona de Aragón, de unos terrenos junto a la puerta de la Xerea, para establecer allí esta sede prioral.