sanguinolento


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sanguinolento, a

(Del lat. sanguinolentus .)
1. adj. Que echa sangre primero curaré la herida sanguinolenta. sangriento
2. Que está manchado o mezclado con sangre llegó llorando y con las ropas sanguinolentas. ensangrentado
3. Se aplica al ojo que presenta numerosas venillas rojas las lentillas te han dejado los ojos sanguinolentos. inyectado

sanguinolento, -ta

 
adj. Sangriento.

sanguinolento, -ta

(saŋgino'lento, -ta)
abreviación
1. que echa sangre herida sanguinolenta
2. que está mezclado o manchado con sangre sábanas sanguinolentas
Sinónimos

sanguinolento

, sanguinolenta
adjetivo

sanguinolento:

sangrientoensangrentado,
Traducciones

sanguinolento

sanguinolento

sanguinolento

الدموية

sanguinolento

Bloody

sanguinolento

ADJ
1. (= con sangre) [herida] → bleeding; [flujo] → bloody; [ojos] → bloodshot
2. (= manchado de sangre) → bloodstained
3. [color] → blood-red
4. (Culin) → underdone, rare

sanguinolento-a

a. sanguinolent, containing blood;
esputo ___bloody sputum.

sanguinolento -ta

adj (form) bloody; esputo — bloody sputum
Ejemplos ?
Butcher, Medical Deviate (Estados Unidos, título de video) Förintelsen (Suecia) Holocausto de los Zombies (Venezuela) Island of the Last Zombies La regina dei cannibali (Italia, título alternativo) La terreur des zombies (Francia) Medical Deviate Queen of the Cannibals To olokaftoma ton zombi (Grecia, título de video) Zombi: Anthropofagoi sti Nea Yorki (Grecia, transliteración ISO-LATIN-1) Zombie 3 (Estados Unidos) Zombie-massakren (Dinamarca) Zombies unter Kannibalen (Alemania Occidental) El clásico engendro tremendista y sanguinolento, ahora de desarmante eclecticisno: caníbales archisádicos calcados de Holocausto canibal, zombies implacables estilo L.
La extracción de fluido del peritoneo puede ayudar a evaluar el estado del intestino. Un fluido sanguinolento indica infarto y generalmente es necesario intervenir quirúrgicamente.
Esta alternativa a las cirugías es muy segura y exitosa drenando pseudoquistes, sin embargo presenta alto riesgo de infección y está contraindicado en aquellos pacientes que presenten material sanguinolento o sólido o que tengan un ducto pancreático estrecho.
La cantidad de orina se reduce, adquiere un color oscuro, ahumado o sanguinolento, muestra en los análisis la presencia de gran cantidad de albúmina y al microscopio células sanguíneas en abundancia.
Sus quistes son responsables del color rojo sanguinolento que se observa en la parte inferior de charcas formadas por agua de lluvia o en rojas sumergidas.
-Ya no más prisionero. Libre. Echando mano a un saco de los que servían para bagaje, extrajo de él un bulto sanguinolento... No sé lo que sentí.
Había merendado en la playa; sus ojos tenían un jaspeado sanguinolento, y, al respirar, lo impregnaba todo de ese hedor de chufas que delata una pesada digestión de vino.
El lazo se extendió vibrante como cuerda sonora, rompiose en silbido quejumbroso, y, volviendo sobre sí mismo, infirió en la mejilla del paisano un barbijo sanguinolento.
Pero veía un gran marco de ébano cuyos biseles paralelos retrepaban hacia un cielo raso blanquísimo, que volcaba su luz de yeso sobre una marina: cierto siniestro puente de madera, bajo cuyos contrafuertes ciclópeos hervía una multitud de hombres borrosos, manchados por sombras rojizas, y que acarreaban grandes bultos frente a un proceloso mar de hierro colado, sanguinolento, del que se levantaba en ángulo recto un muelle de piedra obstaculizado de fraguas, rieles y guinches.
Algo había ocurrido en unos cuantos minutos. Ahora los insectos se arremolinaban alrededor de un extraño y sanguinolento montículo, como en fiesta obrera.
Pues el hijo de Telamón, acometiéndole por entre la turba, le hirió de cerca a través del casco, de broncíneas carrilleras: el casco, guarnecido de un penacho de crines de caballo, se quebró al recibir el golpe de la gran lanza manejada por la robusta mano; el cerebro fluyó sanguinolento por la herida, a lo largo del asta; el guerrero perdió las fuerzas, dejó escapar de sus manos al suelo el pie del longánimo Patroclo, y cayó de pechos, junto al cadáver, lejos de la fértil Larisa; y así no pudo pagar a sus progenitores la crianza, ni fue larga su vida porque sucumbió vencido por la lanza del magnánimo Ayante.
Samuel y Wolfert se detuvieron y examinaron atentamente al desconocido. Por lo que parecía, llevaba un gorro de lana y lo que era más alarmante: el gorro era de un rojo sanguinolento.