Ejemplos ?
Cada gota de sangre derramada en un territorio bajo cuya bandera no se ha nacido, es experiencia que recoge quien sobrevive para aplicarla luego en la lucha por la liberación de su lugar de origen.
El pueblo estrenaba príncipe con el sabor de la novedad; mas recordado por los pasquines frecuentes de la tiranía de Tarquino y del castigo que le dio Junio Bruto, y recién desnudo de la libertad, y mal enjuto de la sangre derramada en las guerras civiles, miraba sospechoso el dominio.
Tierra que ha sabido fructificar el sudor de sus hombres esclavizados por la opresión y el fulgor de la sangre derramada por aquéllos que la soñaron tal cual siempre se ha erguido, aunque a los tránsfugas no les parezca así: magnánima, augusta, orgullosa de su pasado, consciente de su presente y sin temores ante lo futuro.
Guardo la firme esperanza de que el Señor en su infinita misericordia aplique mis más íntimos sufrimientos por quienes murieron injustamente en esos años de enfrentamiento. Están equivocados quienes creen o sostienen que el dolor por la sangre derramada en nuestra Patria, es monopolio de un bando.
¡Y aún es más noble y santa que en el campo, En el taller la sangre derramada A impulsos del martillo y de la rueda, O en el cóncavo seno de los montes, Al trueno de la pólvora deshechos, Por donde agita sus humeantes crines El moderno Tifón, o en los escollos Do cela el mar sus perlas y corales!
Como un río la sangre derramada corrió e inundó caminos y llanura, que el día aquel por filo de la espada fueron ochenta mil los sin ventura.
Muriendo en ti me revivo al paño que me vuelve llanto por tu rostro escarnecido en dentelladas de hombres ausentes de grandezas de ave y esplendores. Me desangra tu sangre derramada, tú...
EL PAIS ESTABA INUNDADO DE SANGRE DERRAMADA A CAUSA DE ESTE; SIN EMBARGO, NADIE LE TOCABA UN CABELLO AL DICTADOR PORQUE ESTABA DEIFICADO POR EL PODER QUE LE OTORGABA EL MISMO PUEBLO QUE MARTIRIZABA.
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada? Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira; cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.
Oficialmente la opinión pública argentina fue informada de una serie de mentiras contadas por el contraalmirante Hermes Quijada, y durante la noche del 22 de agosto el gobierno sanciona la ley 19797, por lo que se establecen penas de prisión para quienes divulguen imágenes de personas ligadas a grupos subversivos, impidiendo toda difusión de la verdad. El pueblo argentino comprendió que la mentira era tan grande como la sangre derramada.
Porque entonces todas las conquistas alcanzadas, toda la sangre derramada, todos los sueños de libertad, serían destrozados, y caerían en los abismos de la esterilidad y de la muerte, los mejores designios cívicos y los generosos ideales de la patria.
Y que esta vez, compatriotas, los sacrificios no han sido en vano, que nos cabe a esta generación la honra de hacer útil la sangre derramada no solo por los hombres de esta era, sino la sangre derramada por las generaciones anteriores y que, sin embargo, nunca vieron convertidos en realidad sus sueños (APLAUSOS).