san Víctor


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Víctor, san (Victor)

 
(m. 290?) Mártir romano. En el lugar donde murió se levantó el monasterio de San Víctor de Marsella.
Ejemplos ?
Pero cuando llegó al alto de la cuesta volvió su mirada como antaño la había vuelto en el camino de San Víctor, al separarse de ella.
Cuando dicen, con San Juan de la Cruz, « no hay otra diferencia, sino ser visto Dios ó creído », se apartan de aquellos generosos esfuerzos de la edad heroica de la escolástica por racionalizar la fe, de aquel empeño por entender lo creído, del satagamus quae credimus intelligere, nitamur comprehendere ratione quod tenemus ex fide de Ricardo de San Víctor, formulador de la mística.
59) = Las dos partes de la “Chauds”, un lugar de la zona de Massiac, han recibido su nombre de dos personajes devotos que se retiraron una vez allí: san Víctor tenía una ermita sobre una, y santa Magdalena la tenía sobre la otra.
Pero Santa Magdalena tenía grandes deseos de consultar a San Víctor sobre algunos asuntos divinos, así que pidió ese favor al cielo y, según la tradición, lo alcanzó de manera milagrosa.
Casta la castellana de conquistadores, mal avenidos al trabajo, no se compadecía bien á interrogar y desentrañar la realidad sensible, á trabajar en la ciencia empírica, sino que se movían á conquistar con trabajos, sí, no con trabajo, una verdad suma preñada de las demás, no por discurso que se arrastra pasando de cosa en cosa, ni por meditación que anda y cuando más corre, entendiendo una por otra, sino por gracia de contemplación que vuela y desde un rayo de visión se difunde á innúmeros seres, por contemplación de fruto sin trabajo, contemplatio sine labore cum fructu, que decía Ricardo de San Víctor.
Cubre con parte cualquier débil puesto; y, para dar a su victoria cima, detrás de la morisma lanza al resto; y ordena que el salir a la pelea de San Germán hasta San Víctor sea.
Había ya dicho Ricardo de San Víctor, que de haber los filósofos conocido esta ciencia mística, jamás habrían doblegado su cerviz ante los hombres, nunquam creaturae collum inclinassent .
El anacoreta y su santa vecina se acercaron entonces para entablar su piadoso coloquio. Y cada vez que Magdalena deseaba pedir algún consejo a san Víctor, utilizaba el mismo medio.
Un día avanzó la santa por la cornisa de su elevación, con su rosario en la mano. Y tras llamar a San Víctor, se lo lanzó al aire.
Esta transferencia hizo de la abadía de San Víctor el museo de arte del primer milenio cristiano más importante de Provenza después del de Arlés.
Manantiales: comprende parte del ejido municipal de San José de Feliciano, y el área jurisdiccional del centro rural de población de San Víctor.
Después del obispo Pierre, nombrado a principios del siglo VII, no hay ningún nombre durante un siglo y medio. Esta es la prueba de un desorden generalizado que afectó a la Abadía de San Víctor.