san Simón

Simón, san (Šim'ōn)

 
Uno de los doce apóstoles. Predicó el Evangelio en Persia, Mauritania y Egipto.
Ejemplos ?
Tiene unos lindos vitrales que adornan su interior. Iglesia San Simón: es el templo católico más antiguo de Maturín. Se construyó entre 1884 y 1887.
406) = Cerca de la vieja torre de Auriol había, según se dice, un ermita en la que vivió y murió san Simón, quien fue enterrado al pie de la torre.
Cuentan que en pascua lo sembrara, el año quince, un español, y cada dueño de la siembra de sus racimos exprimió la limonada con azúcar Para el día de San Simón.
Poblaciones: San Francisco, Osícala, Yoloaiquín, Cacaopera, Corinto, Gualococti, San Simón, San Isidro, El Rosario, Meanguera, Joateca, Arambala, Perquín, San Fernando, Jocoaitique, Torola y Delicias de Concepción.
Es bastante conocido el famoso proceso del marques de Langeais, sentenciado en 1659, (por apelación á la cámara del edicto, porque él y su mujer María de San Simón eran protestantes): el marques pidió el congreso, en el que lo hicieron sucumbir las impertinencias chocantes de su mujer.
-Pues han de saber ustedes que ayer fue el santo del libertador de la patria, y no teniendo yo otra manera de festejarlo y de que lo festejasen ustedes, ya que los lampeños han sido tan desagradecidos con el que los hizo gentes, he recurrido al chicote. Así, mientras ustedes vivan, tendrán grabado en la memoria el recuerdo del día de San Simón.
RUODI.––No; aunque fuera mi hermano; aunque fuera mi propio hijo; no es posible. Hoy es el día de San Simón y San Judas... el lago está enfurecido y reclama su presa.
Pero, sin llegar a la «paradoja» de San Simón, el pensador que aclara los abismos de la realidad, el industrial que abarata y ennoblece la vida, el labrador que nos alimenta, el artista que remueve nuestras almas, el religioso que las lleva a respirar lo divino, el artesano que nos viste, el educador que nos desembrutece, ¿quién sabe?, tal vez, como María, no sean los que eligieron la peor parte.
Y la verdad es que los pocos que aun existen de aquel centenar de muchachos se reúnen en Lampa el 28 de octubre y celebran una comilona, en la cual se brinda por Bolívar, por don Faustino Guerra y por San Simón Garabatillo, el más milagroso de los santos de achaques de refrescar la memoria y calentar partes pósteras.
Turbios antros escandalizan por las calle-juelas de los alrededores hasta multiplicarse en la Guerrero, su no menos violenta colonia vecina donde suele principiar la noche roja y terminar en asesinatos por San Simón.
-¡Ah!- quedé pasmado mientras Alicia me decía: -Sí, por aquí también anda que anda y anda el conejo relojero, la reina de las barajas, la tontuela de Blanca Nieves, la muy hipocritona de Cenicienta dándole vuelo a la hilacha en los bailes, como Rosita Alvírez de los corridos mexicanos o la dama de Sevilla que va a la Ermita de San Simón.
Contra la costumbre general de los dómines de aquellos tiempos, don Faustino hacía poco uso del látigo, al que había él bautizado con el nombre de San Simón Garabatillo.