san Paulino de Nola

Paulino de Nola, san (Meropius Pontius Paulinus)

 
(353-431) Prelado y poeta francés. Sus poemas informan sobre la piedad popular de la época. Son importantes sus cartas.
Ejemplos ?
En su juventud hizo algunos progresos en las letras pero no parece que estudiase mucho las santas escrituras ni la tradición de la iglesia; no obstante se ganó la estimación de Sulpicio Severo y de san Paulino de Nola.
Debido a su implicación como pro-origenista en la controversia de la década de 390, Jerónimo fue especialmente virulento con ella, incluso haciendo juegos de palabras con su nombre, llamándola "negra de nombre y negra de naturaleza." (Jerónimo intentaría expurgar las anteriores pródigas alabanzas de Melania hacia él en sus escritos). Son de notar los elogios hacia ella de San Agustín de Hipona y San Paulino de Nola.
Escribió también contra las sectas heréticas y contra Símaco, uno de los defensores del paganismo. San Paulino de Nola que nació en el año 353 en Galia escribió 58 poemas cuyo mayor parte son cristianos.
El 26 de junio tiene lugar en la ciudad un festival dedicado a san Paulino de Nola, nombrado obispo de la ciudad en el 409, a quien la tradición adjudica el haber implementado para convocar al culto cristiano las campanas de las iglesias.
Sólo la sátira es el único género literario que ya los romanos identificaron como específicamente suyo.:Plauto:Terencio:Catón Poesía:Lucrecio:Catulo:Virgilio:Horacio:Ovidio:Tibulo:Propercio Prosa:Julio César:Cicerón:Varrón:Vitruvio Historia:Nepote:Salustio:Livio Poesía:Lucano:Marcial:Estacio Prosa:Petronio:Plinio el viejo:Quintiliano:Plinio el joven:Aulo Gelio:Apuleyo Drama:Séneca Sátira:Persio:Juvenal Historia:Tácito:Suetonio:San Agustín:Boecio:San Paulino de Nola...
Las Actas de los mártires, atribuidas a San Paulino de Nola, declaran: Su veneración debe ser muy antigua, y su nombre se halla ya en el Martyrologium Hieronymianum.
Los escritores sagrados del siglo IV son quienes primeramente hacen mención de esa ceremonia. A ella se refiere Lactatus, San Paulino de Nola, San Cirilo de Jerusalén y San Ambrosio.
Mantuvo una edificante correspondencia —que más tarde usó para su defensa personal— con San Paulino de Nola (405) y otros prominentes obispos.
Dispuso entonces, no sé si Carlos V o Felipe II, que se siguiese juicio a la subversiva campana, y los jueces, después de hacerse carga de abultadísimo proceso, vinieron en mandar y mandaron: primero, que se diera por malo y de ningún valor el repique; segundo, que se le arrancara a la campana la lengua o badajo, y tercero, que se la enviase desterrada a Indias. Si San Paulino de Nola, inventor de las campanas, hubiera existido a la sazón, de fijo que apela del riguroso fallo.