san Martín


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Martín, san (Martin)

 
(316?-397) Obispo de Tours. Promovió la vida monástica y la evangelización.

Martín, san (Martinus)

 
(515?-580) Arzobispo de Braga. Fundó el monasterio de Dume (Galicia) por lo que se le llama el Dumiense.

San Martín

 
Departamento del N de Perú; 53 064 km2 y 444 700 h. Cap., Moyobamba.
Ejemplos ?
La espada que blandiera Bolívar en Junín, y Sucre en Ayacucho, con toda heroicidad, fue tu espada que un día se hiciera eternidad en Bailén y Numancia, Lepanto y San Quintín! San Martín, tiene el gesto del Cid Campeador, Luzuriaga estupendo, de Pelayo el valor.
Aunque el momento era de auge artiguista, parecería sin embargo, que entonces esas piezas (que identificó no hace mucho – y nos place señalarlo – el laborioso y modesto estudioso compatriota D. Juan Emilio San Martín) no llamaron mayormente la atención.
Representación del Pueblo Apoyado por las tropas de San Martín, Alvear, Ocampo, etc., el pueblo o parte del pueblo de Buenos Aires reunido en la Plaza Mayor el 8 de octubre de 1812 eleva una “representación” al Cabildo de la ciudad redactada por el Dr.
Así, Guido, escribiendo a San Martín en 1826, le dice: “ Por consecuencia de las gestiones del Lord Ponsomby, parece que no queda duda de que por este paquete que toca en el Janeiro se hacen aberturas de paz al Emperador ”.
Belgrano, Rondeau, Alvear, Bolívar, Sucre, San Martín, Quiroga, López, Paz, Ramírez, Rivera y Artigas, darían una idea muy completa de la historia militar de la independencia, de la guerra especial que se hace en América, de la altura a que han llegado entre nosotros las combinaciones estratégicas y sería un curso completo donde el joven podría beber el entusiasmo de la patria y de la gloria, educarse bajo la influencia de las máximas virtudes de una sociedad democrática y aprendiendo a conocer los recursos y la topografía de su país, estudiar el arte de la defensa nacional, que no es otro que los principios de la guerra aplicados a las localidades y desiertos de un pueblo.
José Antonio Álvarez de Arenales era el jefe militar de las tropas de la Plata cuando el alzamiento de 1809, el general de Pasco de Nazca, el “compañero” del ilustre San Martín.
Estos orientales y otros que renovaron desde la segunda mitad del siglo anterior (recuerdo de entre ellos a Juan Zorrilla de San Martín, Carlos Berro y Luis Piñeiro del Campo) esa corriente de estudiantes, truncada por la Revolución y los trastornos consiguientes a la organización nacional, cimentaron una tradición, por cierto bien justificada, acerca de la seriedad de los estudios en Chile y atrajeron nuestra atención permanente hacia sus publicistas, especialmente en materia jurídica e histórica.
lleguen con libertad a ponerse de acuerdo entre ellos para formar entidades mayores mediante pactos recíprocos, recoge y en cierto modo, auspicia la realización en lo futuro de una aspiración vehemente de los americanos de origen español que, fieles a las consignas de Bolívar, de Artigas, de San Martín, de O´Higgins, etc., hemos venido proclamando en toda oportunidad las ventajas de la asociación entre nuestros pueblos.
San Martín fue en la guerra, de aquella estirpe inmortal de los héroes descritos como nadie por Guerra Junqueiro en la hondura de un verso: “Héroes de frente tranquila, ojos que alumbran, boca que manda” .
La organización política departamental de la República comprende los departamentos siguientes; Amazonas, Ancash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tacna, Tumbes, Ucayali; y la Provincia Constitucional del Callao.
Por lo demás, y volviendo en nuestro estudio al período de la Revolución, corresponde que recordemos por ser documento nobilísimo al par que ampliamente confirmatorio de estas modestas apreciaciones, el que se entregó por su Gobierno al Libertador San Martín con carácter de Instrucciones reservadas para su manejo en Chile después del glorioso paso de los Andes.
Hablando vuestro ilustre San Martín en 1819 en un documento público, en que también debió referirse a sí mismo, dijo en otros términos pensamientos iguales a esos de Artigas.