Ejemplos ?
Muchas de las peregrinaciones que van a San Hipólito se dirigen el 28 de octubre hacia Puebla, a venerar las reliquias que se exhiben durante una semana en la Parroquia que tiene como patrón al Santo Apóstol.
El primer cristiano que inició el estudio de las posesiones demoniacas fue san Hipólito, llamado el Punzador por su costumbre de utilizar agujas para encontrar las «marcas del demonio»: zonas de la piel anestesiadas que en aquel tiempo se atribuían a firmas del Satanás.
La componen 50 municipios, algunos de gran extensión, como Oristá, por ejemplo, con 68,88 km² que siendo el más extenso de la comarca tiene muy pocos habitantes; por el contrario, el más pequeño 0,97 km², San Hipólito de Voltregá cuenta con muchos más habitantes que Oristá.
La villa, en su conjunto, posee la declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto Histórico Artístico, y entre su patrimonio destaca especialmente la iglesia de San Hipólito el Real (también declarada BIC), el Hospital de San Juan de Jerusalén y el monasterio de San Miguel, además de varias casas nobles y los restos de la muralla medieval.
En 1736 fueron trasladados los restos de Fernando IV y Alfonso XI a la Real Colegiata de San Hipólito de dicha ciudad, fundada por Alfonso XI en 1343 en conmemoración de la Batalla del Salado.
El templo de san Hipólito, patrono de la ciudad desde la época novohispana, fue cambiado en advocación a San Judas Tadeo, a donde acuden mensualmente cada día 28 a venerarle sus fieles, y con énfasis el 28 de octubre, día en que se hacen fiestas públicas en su honor.
Entre las celebraciones que tienen lugar a lo largo del año destacan las fiestas patronales en honor de San Hipólito, el 13 de agosto, pero especialmente la fiesta de la Cruz, el 3 de mayo, cuya tradición se remonta como mínimo a 1502; esta incluye una danza de paloteos, escenificada por ocho danzantes a los que acompaña el «Chiborra», personaje común a otras muchas fiestas de la provincia.
Las estatuas en la torre oriente representan a Emilio, santa Rosa de Lima, santa María, san Jerónimo, san Felipe de Jesús, san Hipólito y san Isidro Labrador.
El aspecto de la torre es similar al de la torre de la Real Colegiata de San Hipólito de Córdoba, construida en el mismo periodo.
Los hospitalarios levantaron el Hospital de San Hipólito, y los jesuitas abrieron el Colegio de Pátzcuaro, en 1574. Tuvo un serio incidente con el comisario de los franciscanos Francisco Rivera.
A los 24 años de edad fue nombrado Director del Hospital para dementes de San Hipólito y a partir de entonces ejerció también la cátedra de enfermedades mentales en la Facultad de Medicina de la Universidad de México, cátedra que él inauguró.
En 1371, el rey Enrique II dispuso que su padre recibiera sepultura definitiva en la Real Colegiata de San Hipólito en Córdoba y es probable que al mismo tiempo, decidiera que la reina María, que había sido responsable de la muerte de su madre Leonor, fuese enterrada en el Monasterio de San Clemente en Sevilla.