san Hermenegildo

Hermenegildo, san

 
(m. 585) Príncipe visigodo, hijo del rey Leovigildo. Influido por su mujer, Ingunda, y por san Leandro, abjuró del arrianismo.
Ejemplos ?
Después de su defunción, el cadáver de la reina Catalina de Lancaster fue trasladado a la ciudad de Toledo, donde recibió sepultura en la Capilla de los Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo, en la que sus restos mortales reposan en la actualidad. El sepulcro de la reina está colocado en el lado del Evangelio y junto al altar de San Hermenegildo.
De igual modo retiró la estatua del emperador Marco Aurelio de la Columna de Marco Aurelio para sustituirla por una estatua de San Pablo. Durante su pontificado, Sixto V canonizó a San Hermenegildo (1585).
Dentro de la capilla existe también un retablo realizado por Manuel García de Santiago sobre 1750 presidido por una imagen de San Hermenegildo tallada por Bartolomé García de Santiago.
En la capilla de San Laureano: está la que representa a Santa Catalina, Santa María Magdalena, Santa Marta y Santa Margarita (1485); capilla de San Hermenegildo...
Del siglo XIX, son las del interior de la capilla de San Hermenegildo (1819) y de la capilla de Scalas (1880) realizada en Múnich con la representación de la Venida del Espíritu Santo.
Por fuera las figuras de los santos patronos de la ciudad Sevilla en grupos de dos: San Florencio y San Clemente, Santas Justa y Rufina, San Isidoro y San Leandro, San Hermenegildo y San Sebastián, San Servando y San Germán, San Carpóforo y San Laureano.
En junio de 1921 fue comisionado para desplazarse a Francia, Suiza, Italia y Portugal, en viajes de estudios que duraron hasta noviembre de 1922. El 7 de agosto de 1921 recibió la Placa de la Orden de San Hermenegildo.
Otro elemento destacado son las numerosas lámparas de plata del siglo XVIII que adornan la capilla. Capilla de San Hermenegildo Este fue el lugar elegido por el Cardenal Juan de Cervantes para descansar eternamente.
Sus tres autos sacramentales revelan el lado teológico de su obra: El mártir del sacramento —donde mitifica a San Hermenegildo—, El cetro de José y El divino Narciso, escritas para ser representadas en la corte de Madrid.
Fue Caballero de la Orden de Santiago desde 1784, y el rey le nombró caballero gran cruz de la Orden de San Hermenegildo y caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica.
La nueva Reina inició un programa iconográfico que incluía escenas sobre la vida de San Hermenegildo y Santa Isabel de Portugal, encargadas a Zacarías González Velázquez, Vicente López Portaña y al mismo Goya.
Por un lado, intenta robustecer la figura de San Hermenegildo como modelo de virtudes cristianas; por otro, su fuente es la magna Historia general de España, de Juan de Mariana, la obra más reputada de aquella época.