san Cirilo de Jerusalén

Cirilo de Jerusalén, san

 
(315-386) Patriarca de Jerusalén y padre de la Iglesia griega. Defensor del Concilio de Nicea contra los arrianos.
Ejemplos ?
La lista completa de doctores se acrecentó hasta la actualidad, en la que cuenta con treinta y seis nombres: En 1720 Clemente XI incorporó a San Anselmo de Canterbury; en 1722 Inocencio XIII, a San Isidoro de Sevilla; en 1729 Benedicto XIII, a San Pedro Crisólogo; en 1754 Benedicto XIV, a San León I Magno; en 1828 León XII, a San Pedro Damián; en 1830 Pío VIII, a San Bernardo de Claraval; Pío IX incluyó a San Hilario de Poitiers (1851), a San Alfonso María de Ligorio (1871), y a San Francisco de Sales (1877); en 1883 León XIII añadiría a San Cirilo de Alejandría, a San Cirilo de Jerusalén y a San Juan Damasceno...
Se preguntaba, San Cirilo de Jerusalén (315 - 386) veía la Tierra como un firmamento flotando en el agua (aunque la cita relevante se encuentra en el curso de un sermón a los recién bautizados, y no está claro si estaba hablando de forma poética o en un sentido más físico) San Juan Crisóstomo (344 - 408) creía que una Tierra esférica era contradictoria con el contenido de las sagradas escrituras.
Dado el prestigio del texto, muchos autores cristianos primitivos lo citan o glosan, añadiendo información de imposible comprobación (San Cirilo de Jerusalén, San Epifanio, San Jerónimo, San Juan Crisóstomo, Teodoreto y San Clemente de Roma en Canon Muratorio y Acta Pauli -).
La primera parte: el Eclesiastés, el Libro de la Sabiduría, el Libro de Job, los Evangelios, la Primera epístola de san Juan, epístolas diferentes de Pablo, san Agustín, san Pedro Crisólogo, Tertuliano y la Sátira III de Persio, De ira y de beneficiis de Séneca, el manual de Epicteto, la Commonitorio de Focílides, además de obras del español Cristóbal de Fonseca; La segunda parte: la Primera epístola de san Juan, san Agustín, los Sermones II, XLII y LV de san Pedro Crisólogo, la catequesis de san Cirilo de Jerusalén, De oratione Dominica de Tertuliano.
Los escritores sagrados del siglo IV son quienes primeramente hacen mención de esa ceremonia. A ella se refiere Lactatus, San Paulino de Nola, San Cirilo de Jerusalén y San Ambrosio.
Los bautisterios eran editicios enteramente separados de las basílicas y situados a alguna distancia de los muros exteriores de estas. No dejan ninguna duda los testimonios de San Paulino, de San Cirilo de Jerusalén y de San Agustín.
Es considerado santo por las Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Luterana En 1882 Cirilo fue proclamado doctor de la Iglesia por el Papa León XIII, quien al mismo tiempo atribuyó el mismo título a otro importante exponente de la patrística griega, san Cirilo de Jerusalén.
Pero dando a luz la liturgia en el siglo IV parece que no se hizo más que redactar por escrito lo que había sido practicado en los tres siglos anteriores porque el Apocalipsis manifiesta ya el plan de la liturgia tal como San Justino la representó en el siglo II y San Cirilo de Jerusalén en el III.
en este último lugar, en 359, los semiarrianos eran mayoría, estando apoyados por hombres como san Cirilo de Jerusalén, su amigo Silvano de Tarso e incluso san Hilario, pero fueron incapaces de obtener sus pretensiones.
Del uso de la palabra Amén, para concluir la oración, san Cirilo de Jerusalén dijo en su Catecismo Místico: «Después de terminada la oración, dices: Amén, refrendando por medio de este Amén, que significa "Así sea", lo que contiene la oración que Dios nos enseñó».