san Bartolomé


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Bartolomé, san (Bar Talmay)

 
Apóstol de Jesucristo. Según la tradición, predicó el Evangelio en Oriente: las Indias, Etiopía, Frigia y Armenia.

San Bartolomé

 
Mun. de la prov. española de Las Palmas, en la isla de Lanzarote; 11 576 h.
Ejemplos ?
En aquella época rindió culto a María Estuardo y veneración entusiasta a las mujeres ilustres o desgraciadas: Juana de Arco, Eloísa, Inés Sorel, la bella Ferronniere, y Clemencia Isaura para ella se destacaban como cometas sobre la tenebrosa inmensidad de la historia, donde surgían de nuevo por todas partes, pero más difuminados y sin ninguna relación entre sí, San Luis con su encina, Bayardo moribundo, algunas ferocidades de Luis XI, un poco de San Bartolomé, el penacho del Bearnés, y siempre el recuerdo de los platos pintados donde se ensalzaba a Luis XIV21.
Por fanatismo religioso hicieron en 1572 la horrible matanza de 24 de agosto, de donde tomó orígen la frase atroz de hacer San Bartolomé.
Se produjeron cuatro guerras civiles en breve tiempo que sirvieron para desahogar de rivalidades a los Conde protestantes y a los Guisa católicos; tristemente célebre será la noche de la matanza de San Bartolomé (23-24 de agosto de 1572), cuya consecuencia fue la formación de un tercer partido, deseaban la paz a toda costa.
Esteban, exclamó don Dionís con aire burlón, sigue los consejos del preste de Tarazona no hables de tus encuentros con los corzos amigos de burlas, no sea que haga el diablo que al fin pierdas el poco juicio que tienes, y pues ya estás provisto de los evangelios, y sabes las oraciones de San Bartolomé vuélvete a tus corderos, que comienzan a desbandarse por la cañada.
Dice el cronista padre Calancha que doña Jacobina hizo entonces formal promesa a San Nicolás de Tolentino de darle en cera, artículo muy caro en esa época, tantas arrobas cuantas pesase la humanidad do su marido, que era hombre alto y fornido, a juzgar por el retrato que existe en la catedral, en la capilla de San Bartolomé, de la cual él y doña Jacobina eran patronos.
Erigió en Valladolid el Colegio Mayor de Santa Cruz á imitación del de San Bartolomé en Salamanca, y le dotó suntuosamente; porque su magnificencia y bizarría en las ocasiones de esplendor eran iguales á su elevación y á su poder.
¡Qué lenguas! Aquí, pronto le quitan la capa a San Juan, la camisa a San Sebastián y el pellejo a San Bartolomé. ¡Señales de agua!
Pero con las cortinas, ya lo he dicho, no transijo, aunque me asper. como á san Bartolomé ó achicharren como á san Lorenzo. En la época colonial, ciertas casas aristocráticas de Lima ostentaban cortinaje de terciopelo de Flandes recamado de oro.
A la sazón venía por la calle de San Bartolomé un grupo de talaveras que, viendo a su capitán en atrenzos, desenvainaron las bayonetas y se lanzaron sobre el paisanaje, hiriendo a roso y belloso.
Tradición bibliográfica) Don José Pastor de Larrinaga, protocirujano y examinador conjuez del real protomedicato del Perú, cirujano mayor del regimiento provincial de dragones de Carabaillo y cirujano titular del convento grande de San Francisco, del real y militar orden de la Merced y del hospital de San Bartolomé, ha legado a la posteridad un extravagante a la vez que divertidísimo libro, publicado en Lima en 1812 por la imprenta de los Huérfanos, que administraba el poeta don Bernardino Ruiz.
Miguel), natural de Santiago, Catedrático en su Universidad, colegial en Salamanca, en el viejo de San Bartolomé; Canónigo lectoral de Avila, de donde salió para Obispo de Orense, y tomó la posesión á 30 de Mayo de 1595, cuya Iglesia gobernó 15 años, con admirable celo, piedad y rectitud; y tan amante de ella, que se esmeró en enriquecerla donándola muchas alhajas, joyas y ornamentos, que aun hoy duran y son los de más precio, especialmente el Tabernáculo, Custodia, lámpara, cáliz, vinageras, aguamanil y fuentes de plata sobredoradas; piezas todas muy curiosas, grandes y ricas, que con tapicerías, pinturas y todo su Pontifical le cedió antes de morir.
Hizo su testamento, y en él dejó algunos legados al Colegio de Santiago, á la dicha Parroquia de San Andrés, al Colegio mayor de Salamanca de San Bartolomé, y otras porciones para misas, distribuidas en todos los conventos pobres y casamientos de Huérfanas.