san


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san

(Apócope de santo.)
1. adj. RELIGIÓN Se aplica a la persona que ha sido canonizada por la iglesia, antepuesto a nombres propios de varón a excepción de Tomás, Tomé, Domingo y Toribio.
2. san Bernardo ZOOLOGÍA Raza de perros, grandes, peludos, de color blanco con manchas oscuras y orejas caídas, de origen alpino y utilizado para rescatar viajeros perdidos.
3. san se acabó coloquial Se usa para afirmar con rotundidad que una cosa se ha terminado friego los platos y san se acabó, nos vamos al cine.

san

 
adj. Apócope de santo.
SANServicio Aerofotográfico Nacional

san

('san)
abreviación
religión forma apocopada de la palabra "santo" usada antepuesta a un nombre propio masculino San Agustín
Sinónimos
Traducciones

san

San

san

san

san

سان

san

Сан

san

San

san

San

san

San

san

サン

san

san

San

San

SM (santo (apócope de)) → saint
San JuanSaint John
cerca de San Martínnear St Martin's (church)
se casarán por San Juan (en sentido extenso) → they'll get married sometime in midsummer; (estrictamente) → they'll get married round about St John's Day
V tb santo, lunes
Ejemplos ?
Cuando se supo en Auriabella el suplicio atroz del que llama el vulgo San Antonio de Illaos...
El patrimonio de la Corona se compondrá de los palacios de Madrid, de El Escorial, de San Ildefonso, de Aranjuez, de El Pardo y de todos los demás que hasta ahora han pertenecido a la misma Corona, con los parques, bosques, cercados y propiedades dependientes de ellos, de cualquier naturaleza que sean.
Porque han de saber los lectores que en aquel tiempo la Federación estaba en todas partes, hasta entre las inmundicias del matadero, y no había fiesta sin Restaurador como no hay sermón sin San Agustín.
Don Matías Monteagudo, rector de la Universidad Nacional, canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de México y prepósito del Oratorio de San Felipe Neri.
Don Manuel Sotarriva, brigadier de los ejércitos nacionales, coronel del regimiento de infantería de la Corona y caballero de la Orden de San Hermenegildo.
--¿Dónde? --En la ermita de San Nicolás, a la una de la noche.--El que no asista, será porque haya muerto.--¿Quedamos conformes? --Conformes.
Al propio tiempo Heredia fijó en él sus ojos; y dando un grito y un salto como si le hubiese picado una víbora, arrancó a correr hacia la calle de San Jerónimo.
En cuanto a usted, señorita Angustias, hágame el favar de llamar al sereno y decirle que vaya en casa del Marqués de los Tomillares, Carrera de San Francisco, número...
El arcipreste se encogió de hombros y, en confianza, me susurró a mí: -En vez de ir a predicar al Japón, debió quedarse predicando en su parroquia San Antonio...
A tu neno ahora le regala rosquillas la Virgen, y San Antón le está poniendo una ropa toda de oro, y de plata, y de perlas, con unos fleques colorados...
Al tachárseme de traidor y antipatriota, ¿no se me dirige acaso la misma acusación que los Osorio, los San Bruno, los Marcó del Pont dirigían contra O’Higgins, contra los Carrera, contra todos los chilenos expatriados en Mendoza o en Buenos Aires, que, después de haber luchado en Rancagua, combatían con la pluma a los invasores que más tarde iban a vencer con espada?
Preveíamos con nuestros productos las costas americanas del Pacífico y las islas de la Oceanía del hemisferio del sur, buscábamos el oro de California, la plata de Bolivia, los salitres del Perú, el cacao del Ecuador, el café de Centro América, fundábamos bancos en La Paz y en Sucre, en Mendoza y en San Juan; nuestra bandera corría todos los mares y empresas nuestras y manos nuestras bajaban hasta el fondo de las aguas en persecución de la codiciada perla.