salva


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salva

1. s. f. MILITAR Disparo o serie de disparos de armas de fuego cada cañón disparó una salva.
2. MILITAR Saludo hecho disparando armas de fuego, por lo general en honor de una persona.
3. HISTORIA Prueba que se hacía de la comida y bebida servida a los reyes o señores, para comprobar que no estaba envenenada.
4. HISTORIA Prueba temeraria que hacía una persona para demostrar su inocencia exponiéndose a un grave peligro, confiado en que con la ayuda de Dios saldría indemne.
5. Juramento o promesa solemne.
6. Bandeja con encajaduras para copas y tazas. salvilla
7. salva de aplausos Aplausos unánimes de aprobación dirigidos a una persona el público demostró su opinión con una salva de aplausos.
8. salva entera MILITAR La de ceremonial hecha con bala, como mayor honor.
9. salva fría MILITAR La primera de un barco, cuando los cañones están aún fríos.
10. hacer la salva Pedir la venia para hablar o exponer una cosa.

salva

 
f. Prueba que se hacía de los manjares servidos a los reyes y señores.
Saludo, bienvenida.
Juramento, promesa solemne.
salva de aplausos Aplausos nutridos en que prorrumpe una concurrencia.
mil. Saludo hecho con armas de fuego.
Sinónimos

salva

sustantivo femenino
Traducciones

salva

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salva

1 SF
1. [de aplausos] → storm
2. (Mil) → salute, salvo
salva de advertenciawarning shots pl
3. (= saludo) → greeting
4. (= promesa) → oath, solemn promise

salva

2 SF (= bandeja) → salver, tray
Ejemplos ?
Observación es más verdadera que convenía lo fuese en los consejos de guerra, porque no se logre la cordura experimentada del que bien propone, votar los más en favor del adversario. ¡Oh alevosa maldad, que quiera más el ignorante perderse que seguir el parecer del que le salva!
Desde la tribuna del Congreso de Buenos Aires, y si bien ensayando quizá por cortesía una explicación que salva la responsabilidad de nuestros diputados unitarios al presentarlos como ejecutores de un acto verificado “en estado de necesidad”, Pedro Feliciano Cavia negó por entonces que fuéramos tránsfugas del viejo ideal artiguista en los siguientes términos precisos: “ Yo no tengo el honor de presentar a la Provincia Oriental, pero me lisonjeo que ella sea mi segunda patria.
Y aun, puede ser que convenga hacerlo antes de que lo deba, no sea caso que cuando lo hayas de hacer, no puedas; y siendo más peligroso de vivir mal que de morir ponto, es necio quien por el precio de pocos días no se salva del peligro de una gran desgracia, Una muy larga senectud a pocos lleva a la muerte sin taras, muchos yacen con habla imperfecta en una vida desaprovechada.; ¿Cuan más cruel no juzgas de haber perdido un poco de vida que el derecho de acabarla?
Desde la tribuna del Congreso de Buenos Aires, y si bien ensayando, quizás por cortesía, una explicación que salva la responsabilidad de nuestros diputados unitarios al presentarlos como ejecutores de un acto verificado “en estado de necesidad”, Pedro Feliciano Cavia negó por entonces que fuéramos tránsfugas del viejo ideal artiguista en los siguientes términos precisos: “Yo no tengo el honor de representar a la Provincia Oriental, pero me lisonjeo que ella sea mi segunda patria.
MUZA: ¿Y el conde? CONDESA: En Burgos se queda. MUZA: ¿Y quién de él si te reclama nos salva? CONDESA: ¡Maldito sea! Callaron ambos un punto, y a poco rato en voz trémula, dijo el moro, como quien prenda involuntaria suelta: MUZA: Si al cabo… CONDESA: ¿Qué?
II Cuando Luzbel, que era un ángel muy guapote y engreído, armó en el cielo la primera trifulca revolucionaria de que hace mención la Historia, el Señor, sin andarse con proclamas ni decretos suspendiendo garantías individuales ó declarando á la corte celestial y sus alrededores en estado de sitio, le aplicó tan soberano puntapié en salva ía parte, que rodando de estrella en estrella y de astro en astro, vino el muy faccioso, insurgente y montonero, á caer en este planeta que astrónomos y geógrafos bautizaron con el nombre de Tierra.
¡Cuántas noticias y fechas históricas, salva- das para siempre del olvido, va á encontrar el lector en las preciosas páginas que entre las manos tiene!
Escena III: A la salida de la casa, sucede una riña callejera, y don Juan salva a don Diego sin conocer la identidad del que fue su contrincante en el duelo.
En la fecha en que esta Carta se promulga, España está empeñada en una heroica tarea militar, en la que salva los valores del espíritu y la cultura del mundo a costa de perder buena parte de sus riquezas materiales.
De mi tiempo a través marcho sereno sin mirar al futuro, cual pirata que contempla la mar que le arrebata sin curar de su barco a dónde va, y si al cabo borrascas o enemigos le sorprenden en medio de las olas, su destreza los salva y sus pistolas, o el agua amiga panteón le da.
Echegaray lo detuvo, largándole á quemarropa este trabu- cazo: Si nihil dificile est, según tu lengua relata, enderézate esa pata que la llevas al revés. Una salva de palmadas acogió la feliz redondilla.
Una quimera, una ilusión aérea y fantástica, que encanta el corazón porque la mira a través de la luz de la esperanza; y esta ilusión que tras de sí nos lleva desde la cuna hasta el sepulcro, santa o precita, nos salva o nos condena… ¡Feliz aquel a quien la suya salva!