salpicada

salpicada

s. f. Méx. Acción de esparcir un líquido en gotas.
Traducciones

salpicada

spruzzata
Ejemplos ?
De sonrosada nieve, salpicada veo la verde hierba, son las flores que el viento arranca al árbol llenas de savia, y de perfumes llenas.
La verde hierba, salpicada de florecillas blancas y coloradas, hacía de alfombra, las lilas y rosales silvestres eran otros tantos ramilletes naturales, y para lavabo tenía todo el río, de agua límpida y fresca, con los juncos y cañas que se inclinaban como para darle las buenas noches y los buenos días.
Ese terreno está todo pisoteado; las pajas quebrajeadas y el trébol, marchito desaparecen bajo las pisadas de los obreros; en las tablas y en los tirantes, suenan los martillazos, cruje el serrucho; y se oyen los gritos y los rebencazos con que, parado en el borde del pisadero, un peón, los brazos y las piernas embadurnados de barro, la cara toda salpicada, excita a los pobres mancarrones que, en castigo de ser viejos, y, como tales, más amoldados a las peores circunstancias de la vida, andan obligados a dar vueltas en el barro pegajoso, arrancando con trabajo, a cada paso, las patas que salen haciendo ¡fluc!
Así se estableció entre ellos una especie de asociación, un comercio continuo de libros y de romanzas; el señor Bovary, poco celoso, no extrañaba nada de aquello. Carlos recibió por su fiesta una hermosa cabeza frenológica, totalmente salpicada de cifras hasta el tórax y pintada de azul.
Infinito silencio se arremolinó alrededor del soñador y lo llevó sin tocar el cuerpo que se ladeaba rígido de la ventana solitaria; y por días que no se contan en los calendarios de los hombres las mareas de esferas distantes que lo llevaron suavemente para reunirse con el curso de otros ciclos que cariñosamente lo dejaron durmiendo en una orilla verde de amanecer, una orilla verde fragrante con flores de nenúfar y salpicada por camalotes rojos....
Imagínese, pues, el lector a esta ruina viviente, pero ruina perfectamente erguida y conservada a pesar de sus setenta y tantos del pico, con un vestido de antigua muselina blanca (era a la entrada del otoño), salpicada de florecitas color de romero...
Una humilde florecilla del campo salpicada de rocío es recuerdo tan tierno como una flor de oro salpicada de brillantes, y por eso me atrevo a ofrecerle a usted esta humilde florecilla de mi ingenio.
LA FONTERA EN PAZ: La vecindad con el Perú estuvo salpicada de ostilidad y hostigamiento, las rutas clandestinas del contrabando imprimían mayor tención a la proximidad, y sin embargo había necesidad de mantener prudenciales relaciones con los campesinos peruanos, gente amable y respetuosa.
Una sombra negra salpicada de luces se alzó súbitamente ante nosotros; las pisadas de nuestras cabalgaduras se hicieron más ruidosas en el suelo de hierro, y entramos bajo una bóveda que abría sus fauces entre dos torres enormes.
Atravesaba el Pedregal, región salpicada de exiguos y dispersos cafetalitos, a la vera de cada uno de los cuales hay un rancho como una paloma gris que a la sombra de la escasa arboleda se acurruca.
Como si La Sordica adivinase dónde estaba el más sediento, el más ansioso de aquellos desheredados, recta venía hacia Anselmo, gallardamente enhiesta para sostener el odre mejor, y en la mano una cantarita de añadidura, una cantarita de barro salpicada de divinas gotas de humedad, que a la luz del sol relucían como sueltos brillantes...
El hada se había transformado en una linda muchachita, pero su vestido seguía siendo de la misma tela verde, salpicada de flores blancas, que llevaba en el saúco.