sacristía

sacristía

1. s. f. RELIGIÓN Sala de una iglesia donde se guardan los objetos del culto y se visten los sacerdotes.
2. RELIGIÓN Sacristanía, cargo de sacristán.

sacristía

 
f. catol. Lugar, en las iglesias, donde se revisten los sacerdotes y están guardados los objetos pertenecientes al culto.
Traducciones

sacristía

sacristy, vestry

sacristía

sacristie

sacristía

sagrestia

sacristía

Sakristei

sacristía

ризница

sacristía

sacristie

sacristía

sacristia

sacristía

zakrystii

sacristía

sakristie

sacristía

Sakristia

sacristía

SF
1. (Rel) → vestry, sacristy
2. (= bragueta) → flies pl; (= horcajadura) → crotch
Ejemplos ?
Se le guardaba en la "sacristía grande", que da a la nave derecha, por no tener gradas como las otras, y porque ahí mismo iban a arreglarla para el paso del Buen Pastor.
Termina la misa. En el rebullicio de la salida Rogelio se cuela por entre el mujerío, se llega a la sacristía, empuja la puerta y se escurre.
En la sacristía se encerraron los dos religiosos, el fraile y el monje -porque el visitador era bernardo, y capuchino el confesor-.
A juzgar por el retrato que de él existe en la sacristía de la Catedral, sus ojos revelan la energía del espíritu y su despejada frente muestra claros indicios de inteligencia.
Al enterarse, por conversaciones de sacristía, del peligro que los de su profesión corrían con Pepona, el curita sonrió y dijo suavemente, con cierta ironía delicada: -¿A qué ponderan?
ratábase de cristianar á un niño, y antes de llevarlo al bautisterio, el cura apuntaba, en la sacristía, los datos que consignaría más tarde en el libro parroquial.
Hoy que en Colombia, Ecuador y hasta en el Perú, hay reacción favorable al fanatismo y adversa á la libertad de con- ciencia, ¿se atreve usted á decir las verdades del barqupro á los simoniacos de sacristía?
Vive aún (1878) en el convento de San Francisco, un respe- table sacerdote (el padre Cepeda) que recuerda haber visto llegar á la plazuela de la iglesia á fray Bruno, seguido de sus guerrilleros, y que, apocándose con gran agilidad, se dirigió á la sacristía, de donde salió revestido, y celebró misa en el altar de la Purísima, con no poca murmuración de beatas y conven- tuales.
Un momento quise darme cuenta de quién era aquella dama, pero el recuerdo huyó antes de precisarse: Como una ráfaga vino y se fué, semejante a esas luces que de noche se encienden y se apagan a lo largo de los caminos. Cuando la iglesia quedó desierta me dirigí a la sacristía.
Fray Ambrosio, luego de haber hablado, rióse abundantemente, y aún quedaba en la bóveda de la sacristía la oscura e informe resonancia de aquella risa jocunda, cuando entró un seminarista pálido, que tenía la boca encendida como una doncella, en contraste con su lívido perfil de aguilucho, donde la nariz corva y la pupila redonda, velada por el párpado, llegaban a tener una expresión cruel.
En una sacristía posterior contigua al ábside encontró Blake un escritorio deteriorado y unas estanterías repletas de libros mohosos, casi desintegrados.
-Ya se habrá dormido y si llamamos se va a asustar su madre. -Pues entonces, prosiguió Fermín, podemos quedarnos en los bancos de la sacristía hasta mañana.