Ejemplos ?
El mundo en el que estamos insertos, padece. Pueblos enteros sufren y se sacrifican. Los problemas de los energéticos exasperan a los poderosos y están aniquilando a los débiles.
Porque ellas demuestran hasta qué punto se sacrifican los intereses, las vidas, los derechos de los ciudadanos a la ambición insaciable de la facción dominante; porque se teme que a la vista del peligro que corre la capital, nada sea capaz a contener la indignación del pueblo engañado, y que los tiranos sean víctimas de su furor.
---- Ahora es Bonilla el que hace la guerra a Dávila en Honduras. Las multitudes siguen con más facilidad a las ambiciones que las sacrifican, que a los principios que las emancipan.
DIONISO Son secretas para los mortales no iniciados. PENTEO ¿Y son de algún provecho para los que en ellas sacrifican? DIONISO No es lícito que le oigas, mas merece saberse.
Las Furias sacrifican la juventud en holocausto del ceñudo Marte, y en las entrañas ávidas del mar hallan su tumba los navegantes; mezclados se aglomeran los cortejos fúnebres de mozos y ancianos, y ni una cabeza escapa a la cruel Prosérpina.
Yo amo a quienes, para hundirse en su ocaso y sacrificarse, no buscan una razón detrás de las estrellas: sino que se sacrifican a la Tierra, para que la Tierra llegue alguna vez a ser del suprahombre.
No da otra contestación, sino que una misma tierra contiene dos virtudes: una masculina, que produce las semillas, y otra femenina, que las recibe y cría, y por eso de la virtud de la femenina se llamó Tellus, y de la masculina, Tellumón; pero supuesta esta doctrina, ¿por qué motivo los pontífices como él lo insinúa, aumentando aún otros dos, sacrifican a cuatro: a Tellus, Tellumón, Altor y Rusor?
14 No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, y sobre vuestras nueras cuando adulteraren: porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
El peligro de nuestra sociedad estaría en conceder demasiado al empedernido espíritu colonial, que quedará hoceando en las raíces mismas de la república, como si el gobierno de la patria fuese propiedad natural de los que menos sacrifican por servirla y más cerca están de ofrecerla al extranjero, de comprometer con la entrega de Cuba a un interés hostil y desdeñoso, la independencia de las naciones americanas:–y otro peligro social pudiera haber en Cuba: adular, cobarde, los rencores y confusiones que en las almas heridas o menesterosas deja la colonia arrogante tras sí, y levantar un poder infame sobre el odio o desprecio de la sociedad democrática naciente a los que, en uso de su sagrada libertad, la desamen o se le opongan.
Levítico 17 1 Y HABLO Jehová á Moisés, diciendo: 2 Habla á Aarón y á sus hijos, y á todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová, diciendo: 3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey, ó cordero, ó cabra, en el real, ó fuera del real, 4 Y no lo trajere á la puerta del tabernáculo del testimonio, para ofrecer ofrenda á Jehová delante del tabernáculo de Jehová, sangre será imputada al tal varón: sangre derramó; cortado será el tal varón de entre su pueblo: 5 A fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican sobre la haz del campo, para que los traigan á Jehová á la puerta del tabernáculo del testimonio al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paces á Jehová.
Es éste el socialismo de la industria, del comercio y de la agricultura, cuyos regentes dentro del partido del orden sacrifican estos intereses, por cuanto ya no coinciden con sus monopolios privados.
Despertad de una vez, americanos, que esa calma funesta en que jamás se produjeron los hechos heroicos, ni las concepciones del genio, es ya para vosotros un veneno mortal; abrid los ojos y veréis que a vuestra sombra, que con vuestras armas se sacrifican los ciudadanos virtuosos, se os forman nuevas cadenas y se abre, por fin, el abismo en que va a sepultarse la patria y sus esperanzas; buscad por todas partes la libertad, la ley, la justicia, y por todas encontrareis aquel mismo ídolo que pisasteis orgullosos, ese fiero despotismo que, lanzando de una mano la proscripción, la venganza y la muerte, toma con la otra un trono extranjero que pretende fijar en la capital para que asegure sus crímenes y vuestra esclavitud perpetua.