sacerdote

(redireccionado de sacerdotes)
También se encuentra en: Sinónimos.

sacerdote

(Del lat. sacerdos, -otis.)
1. s. m. RELIGIÓN Hombre que ha sido ordenado para celebrar la misa, en la Iglesia católica.
2. s. m. y f. RELIGIÓN Persona con autoridad para celebrar o dirigir ritos sagrados.
3. sacerdote augustal HISTORIA Cada uno de los instituidos por Tiberio para rendir culto divino a Augusto.
4. simple sacerdote RELIGIÓN El que no tiene dignidad o jurisdicción eclesiástica ni cargo pastoral, en la religión católica.
5. sumo sacerdote HISTORIA Suprema jerarquía religiosa del templo de Jerusalén, entre los antiguos hebreos.

sacerdote

 
m. rel. Hombre dedicado y consagrado a hacer, celebrar y ofrecer sacrificios.

sacerdote, -tisa

(saθeɾ'ðote, -tisa)
sustantivo masculino-femenino
persona dedicada a oficiar los ritos de alguna religión un sacerdote budista
Sinónimos
Traducciones

sacerdote

свещеник

sacerdote

sacerdot

sacerdote

præst

sacerdote

Priester

sacerdote

sacerdoto

sacerdote

prêtre, abbé, curé

sacerdote

כהן

sacerdote

sacerdoto

sacerdote

司祭

sacerdote

priester

sacerdote

ksiądz, kapłan

sacerdote

sacerdote, padre

sacerdote

präst

sacerdote

كَاهِن

sacerdote

kněz

sacerdote

pappi

sacerdote

svećenik

sacerdote

신부

sacerdote

prest

sacerdote

พระ

sacerdote

rahip

sacerdote

linh mục

sacerdote

牧师

sacerdote

牧師

sacerdote

SMpriest
sumo sacerdotehigh priest
sacerdote obreroworker priest

sacerdote

m. priest, clergyman.

sacerdote

m priest
Ejemplos ?
De ellos proviene toda la ciencia de la adivinación y el arte de los sacerdotes en lo que se refiere a los sacrificios, a los misterios, encantamientos, profecías y la magia.
Se cerró el teatro, las pasteleras cubrieron sus mazapanes con crespón, el Rey y los sacerdotes rezaron arrodillados en los templos; la tristeza era general, pues nadie creía que Juan fuera más afortunado que sus predecesores.
Moctezuma y Atahualpa: los sacerdotes de sus dioses: las vírgenes consagradas a su culto, enterraron consigo la ciencia que poseían, y los testimonios de una civilización que se encaminaba a su cenit.
De la taberna nunca le traje una blanca de vino, mas aquel poco que de la ofrenda había metido en su arcaz compasaba de tal forma que le turaba toda la semana, y por ocultar su gran mezquindad decíame: “Mira, mozo, los sacerdotes han de ser muy templados en su comer y beber, y por esto yo no me desmando como otros.” Mas el lacerado mentía falsamente, porque en cofradías y mortuorios que rezamos, a costa ajena comía como lobo y bebía mas que un saludador.
En 3 de abril de 1493, de vuelta del descubrimiento, entra Colón en Barcelona, donde se hallaba el rey don Fernando, y en esta ciudad fueron bautizados los primeros seis indios, y del monasterio de Montserrate se destinaron doce monjes sacerdotes catalanes con fray Bernardo Boil, con título de patriarca de las Indias y legado a Lacere.
Son los viejos entonces los que mandan, los grandes maestros de piedad y tolerancia, los que contemplan el torrente humano desde las alturas de una dulce impasibilidad, inaccesibles a las ambiciones y a los odios que nos agitan a los demás hombres. Los jóvenes son los guerreros del progreso humano; los viejos, los sacerdotes que lo consagran y dulcifican con su bondad.
con fha 4 del Corr.te Yo sin embargo de Serme tan precisos p.a la administracion del pasto espiritual de los Pueblos, q.e carecen de Sacerdotes, me desprendo de ellos por q.e Sean utiles á ese Pueblo, ya q.e VS.
Se veían brahmanes con turbantes chatos como la torta de una vaca; músicos con tamboriles revestidos de pieles de serpiente y trompetas en forma de cuerno de elefante; chicos descalzos, de vientre hidrópico y desnudo; sacerdotes budistas con la cabeza afeitada; parias cubiertos de polvo como lagartos y más desnudos que monos; jefes candianos, tripudos, con grandes fajas recamadas en oro y sombreros descomunales como fuentones de plata.
Conviene saber que el ilustrísimo señor Corni fué el pri- mer peruano que obtuvo mitra en nuestra patria, lo que dis- gustó mucho á los sacerdotes españoles que se creían con igual ó mayor mérito para obispar.
Al insistirle, contestó atropelladamente que los sacerdotes italianos prevenían a todo el mundo contra dicho templo, y afirmaban que una maldad monstruosa había habitado allí en tiempos, y había dejado su huella indeleble.
E GALLO A GALLO Historia de dos improvisaciones Entre el doctor don José Joaquín de Larriva y el presbí- tero Echegaray existía, por los años de 1828, constante cam- bio de bromas en verso. Ambos eran limeños, poetas festivos y, aunque sacerdotes, de costumbres nada edificantes.
Y los que fueren sacerdotes, así seculares como regulares, podrán celebrar en sus casas; y los que no lo fueren hacer celebrar á otro misas y divinos oficios en ellas, en presencia de otros familiares y domésticos, sin perjuicio de incurrir en cxcomunión, excluyendo solamente á los que estuvieren excomulgados.