Ejemplos ?
Junto a ellos, los sabihondos, es decir, aquellos que, pretendiendo deslumbrar, emplean un lenguaje esotérico, buscan "apantallar" y no persuadir, cuando en la política lo importante es convencer, persuadir, no impresionar, lo difícil es aprender el lenguaje de un pueblo y no la terminología de malos textos.
También, a propósito de la exactitud histórica en la indumentaria, lord Lytton decía en un artículo la Nineteenth Century, como dogma artístico, que la arqueología se encuentra totalmente fuera de lugar en la representación de cualquier obra de Shakespeare, y que intentar destacarla era una de las pedanterías más estúpidas propias de una época de sabihondos.
Frente a los sabihondos tenemos a los demasiado prácticos, aquellos que, refiriéndose a los que despectivamente llaman intelectuales, dicen.
Dentro de esa temática Cafetín de Buenos Aires ocupa un lugar destacado y el lenguaje popular incorporó frases extraídas de su letra, como, por ejemplo, “la ñata contra el vidrio” y “los sabihondos y suicidas”.