Ejemplos ?
En nombre de la República de México y como Juez del Estado Civil de este lugar, hago saber a los que la presente vieren y certifico ser cierto...
Como usted gus te, contesté sin saber a derechas qué decía y lleno de una curiosidad infantil que se mezclaba con cierta angustia extraña.
-Pero ¿se puée saber a qué ha vinío hoy a esta casa, que es mu suya, la Pepa la Garibaldina?, -exclamó Lola interrumpiendo a ésta con acento impaciente.
No pudiendo conseguir nada por este camino, me decidí a atacarle enérgicamente. Había empezado y no quería declararme vencido antes de saber a qué atenerme.
Vista desde puntos lejanos la urbe finge hipócrita sosiego, pero mientras poco a poco va uno acercándose a ella, se escucha acrecentándose el estruendo de su murmullo; la violencia de su agitación; la explosión de sus escándalos y quienes los engendran, van sucumbiendo en mezcla desesperada de incomprensiones parlantes, de indiferencias autómatas, de orgías desérticas, de cuentos promiscuos. Algunos se alejan, aunque estén en sí; inmóviles cactus; otros se aproximan sin saber a qué.
Comenzando a presentir extraños peligros, caminé lentamente, pero no sentía moverme, como si tuviera miedo de pisar devoradoras arenas movedizas… Y sin embargo, allí iba, sin saber a dónde ni en dónde, en extraña parálisis móvil.
Estoy convencido de que el mejor partido que yo puedo tomar es hacerme tu discípulo y hacer saber a Melito, antes del juicio de mi proceso, que hasta aquí he mirado como una de las mayores ventajas saber bien las cosas divinas; pero que hoy día, viendo que me acusa de haber caído en el error introduciendo temerariamente opiniones nuevas sobre la divinidad, me he pasado a tu escuela.
546.- Serán reprimidos con prisión de ocho días a un año y multa de cuarenta a ochenta sucres los que, estando encargados de un niño, no lo hicieren saber a las personas que tienen derecho de reclamarlo.
Vamos a hacerles saber a esos espíritus fraternos, perdidos en la inercia provincial, que tienen en nosotros auxiliares y defensores.
de esta ley, ocurrirán los interesados a la Alcaldía Municipal correspondiente para obtener la habilitación o renovación de su Cédula, según el caso; las Alcaldías harán saber a los vecinos esta obligación.
Espero ver el primer número, para saber a qué atenerme y enviarte cosas mías y de otros.- Ni tú ni Dolores me decís nada de Igor, ni de la segunda chica ¿dónde están?
En primer lugar, la libertad que tanto pregonan no es un concepto abstracto producto del pensamiento puro del ser humano. Cuando se habla de libertad es preciso saber a qué se refiere, para quién es esa libertad y a quién sirve esa libertad.