sórdido

(redireccionado de sórdidos)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con sórdidos: RAE

sórdido, a

(Del lat. sordidus.)
1. adj. Que está sucio o es muy pobre su celda era un cuchitril sórdido. miserable
2. Que es deshonesto o escandaloso. indecente, inmoral
3. Que es tacaño. avaro generoso
4. MEDICINA Se aplica a la úlcera que segrega un líquido seroso.

sórdido, -da

 
adj. Sucio (con manchas).
fig.Impuro, indecente.
Mezquino, avariento.

sórdido, -da

('soɾðiðo, -ða)
abreviación
1. lujosorico que es miserable y sucio Vivía en una choza sórdida.
2. generoso que es tacaño e indecente tener intenciones sórdidas
Sinónimos
Traducciones

sórdido

unflätig

sórdido

sordid, mean, nasty

sórdido

brudny

sórdido

sórdido

sórdido

smerige

sórdido

الدنيئة

sórdido

卑鄙

sórdido

卑鄙

sórdido

sordid

sórdido

ADJ
1. (= sucio) → dirty, squalid
2. (= inmoral) → sordid
3. [palabra] → nasty, dirty
Ejemplos ?
Romana, poco a poco, recobró la salud, se puso inmejorable; una de esas curaciones que hacen decir a los doctores: «El efecto de la aeroterapia no se nota hasta el invierno.» Lo extraño es que don Laureano, sin tomar más aires que los que descienden armados de navaja barbera de las altitudes del Guadarrama, también se mostró remozado, al menos en el genio y condición; volviose expansivo y casi galante; su dinero, oculto por la parsimonia, sudoroso de fatiga al multiplicarse en negocios sórdidos, empezó a ostentarse, a relucir, a correr con argentinos choques, sonoros y limpios como una explosión de risa.
Él mismo justificó la presente revolución cuando dijo: "Que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el ejercicio del poder y ésta será la última revolución." Si en el ánimo del general Díaz hubiesen pesado más los intereses de la Patria que los sórdidos intereses de él y de sus consejeros, hubiera evitado esta revolución, haciendo algunas concesiones al pueblo; pero ya que no lo hizo...
Los escasos y sórdidos faroles que alumbraban las oscuras y lúgubres callejuelas de esa aldea, al parecer deshabitada, parecían agonizar ante el imperio de lo sombrío.
Oye, noble ciudad, luz de Cantabria: Basta a cubrir las llagas de tu pueblo Un trozo de tu regia vestidura; Rásgale, pues, y en tu esplendor no olvides Que esos del nauta sórdidos harapos, De su viejo tugurio suspendidos Y por el vendaval y por los soles Y por el golpe de las olas rotos, Te hicieron grande, poderosa y rica.
obtenida exclusivamente para que incurra otra vez el mundo, mañana, en las mismas antiguas culpas de ambición y de imperialismo, de iniquidad y de sórdidos privilegios Queremos una convivencia limpia de las amenazas perpetuas que emanan de todos los apetitos de hegemonía.
Podía haber personas no aptas para el matrimonio o para ser padres; podían haber sido arrastrados por los más bajos y sórdidos motivos; la novia podía haberse visto obligada por la necesidad a aceptar a un hombre que aborrecía; la juventud podía haber sido sacrificada a la decrepitud, y ser ultrajadas todas las propiedades naturales; pero conforme con los estándares de ustedes, si el contrato había sido legalmente ejecutado, todo lo que seguía era blanco y hermoso.
Bajo este aspecto, ¿qué honroso contraste no presentan aún las escenas más tristes de la revolución chilena con las vicisitudes efímeras de otros países, en los que todo se postra ante intereses momentáneos y sórdidos; en los que una misma causa y un mismo caudillo son alternativamente entronizados y proscritos por unos mismos hombres; en los que la perfidia es doblemente horrible por su petulancia y descaro?
Yo le demostraba en qué latitud vagábamos, guiando, su mirada sobre los paralelos de la carta; ella me enseñaba a conocer los sórdidos instintos de Samuel y de David en el acento de su voz, y en la expresión de su semblante.
De este modo, los propietarios sórdidos, que jamás hacen reparaciones en las pocilgas que rentan, serán obligados a mejorar sus posesiones con ventaja para el público.
Y con ellos los sórdidos sillones condescienden; cede la paja sucia cuando alguno se sienta; las almas de los idos días de sol se encienden en las trenzas de espigas donde el grano fermenta.
No hay en ellos ni una bella pesadilla. Son vulgares, sórdidos y aburridos. En cuanto a la Iglesia, no concibo nada mejor para la cultura del país que la creación de un cuerpo de hombres cuyo deber sea creer en lo sobrenatural, realizar milagros cotidianos y contribuir a la conservación del misticismo, tan esencial para la imaginación.
Para ellos, la virtud, el honor, la lealtad, todos los sentimientos humanos consistían en pagar regularmente sus billetes. Desalmados y sórdidos, ambos hermanos tenían una horrible reputación en el comercio de la calle de Saint-Denis.