Ejemplos ?
El padre y la madre tienen el deber compartido e irrenunciable de criar, formar, educar, mantener y asistir a sus hijos o hijas, y éstos o éstas tienen el deber de asistirlos o asistirlas cuando aquel o aquella no puedan hacerlo por sí mismos o por si mismas.
¿No sería, pues, una verdadera desgracia, Fedón, que cuando hay un razonamiento verdadero, sólido y susceptible de ser comprendido, por haber oído a aquellos otros razonamientos, en que todo parece falso unas veces y verdadero otras, en vez de acusarse a sí mismos de esas dudas o de achacarlas a su falta de arte, se echara la culpa a la razón misma y que se pasara uno la vida odiando y calumniando a la razón, privándose así de la verdad y de la ciencia?
Esto fue promesa de su puñal contra la nueva introducción del imperio de Julio César. Perdió el mundo el querer ser otro, y pierde a los hombres el querer ser diferentes de sí mismos.
Así como los particulares buscan información sobre sí mismos o sobre otras personas, el público en general trata de obtener una respuesta acerca de lo ocurrido en la sociedad en su conjunto.
Los prisioneros participarán, en la medida de lo posible, en la preparación de los ranchos; para ello, podrán ser empleados en las cocinas. Se les facilitarán, además, los medios para preparar por sí mismos los suplementos de comida de que dispongan.
Y veía alejarse con una mirada de odio y rencor a quienes lo habían socorrido, como si experimentara una intensa amargura, una larga envidia por saber que ellos sí eran felices, que ellos sí podían tener todo lo que se vendía y que eran capaces de combatir abiertamente en esa lid perruna por comprar lo deseado, seguros y confiados de sí mismos...o por lo menos así parecían.
Los juzgados con la mayoría de sus magistrados que tienen mucho de magos; de sus secretarias que no guardan secretos, sino que hacen negocio con ellos; de sus jueces sojuzgados; de sus abogados que abogan por sí mismos; de sus mecanógrafas mecanizadas con el dinero, de sus lambiscones...
Esa tarea pensábase de seguro, correspondía a la dirigencia y debía quedar librada al buen criterio del Superior Gobierno de Buenos Aires; rasgo interesante, en cuanto demuestra que los orientales no sabían ni querían prepararse por sí mismos para la paz.
Pero también nos han dado esperanza con su voluntad de superar esos abusos para sí mismos y para bien de las generaciones venideras.
Se necesita nada menos que un hombre de genio, mi querido amigo, para decidir en última apelación y de una manera general, si algo de lo que existe ha recibido de la naturaleza la propiedad de referirse a sí mismo, refiriéndose toda cosa a otra cosa; o bien si entre los objetos unos tienen este poder y otros no; y en fin, en el caso de que algunos pudiesen referirse a sí mismos, si la ciencia que llamamos sabiduría estaría en este caso.
Nada se veía. Y los hombres sintieron que se separaban de sí mismos y que sus cuerpos eran sólo materia y que sus mentes eran sólo energía.
Nunca alcanzarán a sobresalir medianamente por sí mismos, si no es a fuerza del abuso, de la traición, del rastrerismo y del engaño.