sátiro


También se encuentra en: Sinónimos.

sátiro, a

(Del lat. satyrus < gr. satyros.)
1. s. Persona que se comporta con lascivia o lujuria su jefe es un sátiro que la acosa a todas horas.
2. s. m. MITOLOGÍA Divinidad campestre de la mitología grecorromana, con figura de hombre, patas y orejas de cabra y cola de caballo o de chivo.

sátiro

 
m. Hombre sensual, lujurioso o lascivo.
mit. Monstruo o genio silvestre, con el cuerpo velludo y cuernos y patas de macho cabrío, muy dado a la lascivia. Es propio de la mitología griega y tiene muchas analogías con el fauno de la mitología romana.
teat. Composición escénica lasciva.

sátiro

('satiɾo)
sustantivo masculino
1. ser mitológico grecorromano, mitad hombre y mitad cabra El sátiro representa el culto a la naturaleza.
2. casto hombre que actúa con lascivia o lujuria Ese profesor es un sátiro.
Traducciones

sátiro

sátiro

sátiro

satyr

sátiro

satiro

sátiro

Satyr

sátiro

satyre

sátiro

Satyr

sátiro

色狼

sátiro

色狼

sátiro

Satyr

sátiro

Satyr

sátiro

サテュロス

sátiro

Satyr

sátiro

SM
1. (Literat) → satyr
2. (= hombre lascivo) → sex maniac
Ejemplos ?
Lucila, por amistad a mí, dejó hacer al viejo sátiro todo lo que quiso, el cual le eyaculó sobre el vientre y luego besó varias veces su repugnante obra.
Monstruo entre, fiera sátiro y arpía conjunto abominable de torpeza, oprobio de la luz, baldón del día, alzaba como escollo su cabeza.
Con aire tal y con ardor tan vivo, que a la estatua nacían de repente en el muslo viril patas de chivo y dos cuernos de sátiro en la frente.
Sin datos algunos, pero fijándome en el nombre que le da la credulidad atávica, me figuro que el Rabeno es una nueva encarnación del sátiro pagano, del cual huían las ninfas y las dríadas.
Le deseo buenas noches, míster Copperfield, y presento mis humildes respetos a miss Betsey Trotwood. Al decir esto nos dejó, enviándonos besos con su gran mano de esqueleto y con una sonrisa de sátiro.
Brise-Cul, veintiocho años, parece un sátiro; su pito está torcido, la cabeza o glande es enorme, tiene ocho pulgadas tres líneas de circunferencia y el cuerpo del pito ocho pulgadas por trece de largo.
Cubierto de vello como un sátiro, de espalda recta y nalgas blandas y colgantes, que parecían dos sucios paños de cocina oscilando encima de sus muslos, cuya piel aparecía magullada a fuerza de latigazos y tan curtida que no notaba cuando se la pellizcaban.
Empiezo diciendo que Sócrates se asemeja a esos Silenos que vemos expuestos en los estudios de los escultores, a los que los artistas representan con una flauta o con pitos en la mano; si separáis las dos piezas de que se componen estas estatuas, encontraréis en su interior la imagen de alguna divinidad. Digo en seguida que Sócrates se parece especialmente al Sátiro Marsyas.
Por esto huyo de él y procuro evitarle, mas cuando le vuelvo a ver me avergüenzo ante él y enrojezco por haber hecho que mis actos desmintieran mis palabras, y a menudo creo que desearía que no existiera; y no obstante, si esto sucediera, sé que sería mucho más desgraciado todavía, de manera que no sé como debo proceder con este hombre. »Tal es la impresión que produce en mí y en muchos otros también la flauta de este sátiro.
No al Cíclope atribuye, no, la ofrenda; No a Sátiro lascivo, ni a otro feo Morador de las selvas, cuya rienda El sueño aflija, que aflojó el deseo.
Las expresiones de que reviste sus pensamientos son tan groseras como la piel de un impúdico sátiro; no os habla más que de asnos embastados, forjadores, zapateros y curtidores, y hace el efecto de que dice las mismas cosas en otros términos, de manera que no es de extrañar que al ignorante y al tonto le entren ganas de reír.
El literato Lapierre, de ojos abultados, cejas rebeldes, bigote y barbas de sátiro, cuyo cabello gris, como ceniza de tabaco, se escapa bajo el sombrero.