rudamente

rudamente

adv. Con rudeza le habló rudamente de lo que había sucedido.
Traducciones

rudamente

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1. (= tosco) → coarsely
2. (= sencillamente) → simply, plainly
Ejemplos ?
Y como si estuvieran perdidos en una tienda del desierto, batió tan rudamente el gong que el negro, sobresaltado, apareció con un puñado de rosas amarillas olvidado entre las manos: -Rakka, trae la pipa -y dirigiéndose a Fernando, aclaró-: Fumarás ahora la pipa de la buena droga.
Recurrieron a la violencia, y todo el miedo y el peligro por la libertad personal pasó de los deudores a los acreedores, que fueron rudamente tratados ante los ojos del cónsul.
La enfermedad apenas había conseguido amortiguar los encantos de la moza, que era alta sin exageración, de talle esbelto, de seno algo tímido que hundíase como para dejar aproximarse sus hombros; sus ojos eran negros, dulces, melancólicos, ojos de oriental abolengo, adoselados por cejas que parecían trazadas con antimonio, de encorvadas y larguísimas pestañas de azabache, que acentuaban con su sombra sus ojeras, que morían en los algo descarnados pómulos coloreados por el mortal padecimiento y cuyos tonos contrastaban rudamente con el intenso y casi fantástico blancor de su tez empalidecida.
Para cada uno, un enorme mendrugo y una cebolla cruda, machacada a puñetazos sobre la borda. El viento soplaba fuerte y la barca cabeceaba rudamente sobre las olas, de larga y profunda ondulación.
Nada de pulido encuentro; y lejos de eso, desde que desvalijan una casa contra la voluntad de su dueño, digo que proceden rudamente .
Y Rufina, con los ojos ardientes, como si fuera a devorar a su marido, le agarraba de la pechera, zarandeando rudamente a aquel hombrón.
De la que se aventure demasiado cerca de aquel Maelstrom en miniatura, pues atraída por una fuerza misteriosa y zarandeada rudamente por las olas, se verá en riesgo inminente de zozobrar.
No bien Plácido supo todo esto, el rencor antiguo se convirtió en lástima en su alma generosa, y resolvió ser el campeón de quien tan rudamente le había ofendido, probar su inocencia y librarle de la muerte.
Tenía una casa de juego donde todos aquellos que iban a arriesgar su dinero eran rudamente desplumados; pero lo que tiene eso de muy extraordinario es que el comendador se empalmaba cuando los timaba: a cada trampa que les armaba, descargaba en sus pantalones, y una mujer a quien conocí muy bien y que él mantuvo durante largo tiempo me contó que a veces la cosa lo calentaba hasta el punto que se veía obligado a ir a buscar en ella el alivio para el ardor que lo devoraba.
Exigía que la madre pegara rudamente al niño ante él y cuando la criaturita, irritada por aquel trato, empezaba a proferir grandes chillidos, la madre tenía que apoderarse de la verga del disoluto y sacudirla con fuerza frente al niño, en cuyas narices él descargaba el semen en cuanto lo veía llorar desesperadamente.
Cada tarde hallaba Pedro a la muchacha en el mismo sitio; cada tarde veía a algunos jóvenes calaveras, a quienes aquella linda aparición atraía, rudamente rechazados, y cada tarde era más marcado el dolor que se iba grabando profundamente en aquel rostro joven y hermoso.
Mientras la Cancillería hacía esta declaración, la prensa limeña atacaba rudamente a los países mediadores y tergiversaba, a su antojo los motivos de la Mediación, calificándola de extemporánea y excitando los ánimos del gobierno peruano, manifestando de que el Perú no debía abandonar su tesis, diciendo que el problema fronterizo era puramente un arreglo de línea divisoria, y que, en tal virtud, jamás debía renunciar las ciudades y territorios ocupados.