Ejemplos ?
La tarea es, pues, la de comprender histórica y sociológicamente una realidad que se precisa transformar en el sentido de un liberalismo efectivo, operante”. Para los románticos la decadencia de Hispanoamérica se debía a la gravitación de la herencia colonial en la vida republicana.
Pero las soluciones propuestas por los románticos suramericanos no trascendían por lo general los contenidos utópicos de inspiración democrático-sansimoniana proclamados por Echeverría en su “Dogma Socialista” (1846), o los invocados por el radicalismo chileno de mediados del siglo, al postular “la razón como autoridad de autoridades, la soberanía del pueblo como base de toda política, y el amor y la fraternidad humana como norma moral”.
A pesar de lo que comúnmente se cree por aquellos que confunden las críticas de José Martí a las concepciones liberal-positivistas de la generación de los científicos como un ataque indiscriminado contra las tradiciones demo-liberales en su conjunto, componente inobjetable de su propio ideario político, tanto los románticos como los ideólogos de la reforma de medio siglo, rechazaron la copia servil de modelos importados, e hicieron énfasis en la necesidad de encontrar respuestas propias, fórmulas originales, frente al reto de vencer el atraso y apresurar el triunfo de la civilización.
Tu mano sobre mi pecho, tu voz en mi oído, tu mirada en mis ojos...» Amaneció. En estos tiempos, ni siquiera los tísicos son consecuentes románticos.
Pero, al leer las teorías sentadas por gentes que no llevan apolillado el cerebro, nos convencemos que todos los alemanes no son unos seres románticos que se pasean a los rayos de la luna, suspiran con las baladas de Schiller y sueñan con las sinfonías de Beethoven.
Ninguna obligación moral impone a bolivianos y argentinos el dar su sangre y gastar su dinero por redimirnos a nosotros; y aunque ese deber existiera, no son pueblos tan románticos y generosos para sacrificar el interés en aras de la obligación moral.
Todo esto, y aquel sol que volvía en busca de nuestra aterida zona, y aquel pedazo de firmamento azul en que se perdían la vista y el espíritu, y aquellas torres de la Alhambra, llenas de románticos y voluptuosos recuerdos, y los árboles que florecían a su pie como cuando Granada era sarracena...; todo, todo debía de pesar de un modo horrible sobre el alma de aquella mujer de treinta años, cuya vida anterior había sido igual a su vida presente, y cuya existencia futura no podía ser ya más de una lenta y continua repetición de tan melancólicos instantes...
En buena hora sigan los románticos lanzando de gemidos un tropel: para mí, el mundo pícaro es poético, poco en el hoy y mucho en el ayer.
Pero el aire ordenado y sensual que manda el Renacimiento italiano no les llega al corazón. Porque o son románticos, como Lope y Herrera, o son católicos y barrocos en sentido distinto.
El marqués sonreía. Le gustaban a él los arranques gallardos, románticos; los había tenido a centenares cuando derrochaba su hacienda; y todavía...
Landauer, que pasó años de soledad trabajando en su gran síntesis de Nietzsche, Proudhon, Kropotkin, Stirner, Meister Eckhardt, los místicos radicales, y los filósofos volk románticos, sabía desde un principio que el Soviet estaba condenado; sólo esperaba que durara lo suficiente para ser comprendido.
Estamos llenos de planteamientos de todo orden y en todos los tonos: románticos y prácticos; inteligentes y absurdos; expositivos y analíticos; positivos, que aportan soluciones, y negativos, que sólo censuran por sistema.