roer


También se encuentra en: Sinónimos.

roer

(Del lat. rodere.)
1. v. tr. Gastar la superficie de una cosa dura con los dientes el perro royó el hueso hasta que no quedó nada de él.
2. Quitar la carne que permanece adherida a un hueso con los dientes cogió el hueso de pollo con la mano para roerlo.
3. Producir una cosa el desgaste de otra la lluvia roía la fachada de la catedral; el tiempo ha roído sus trajes. gastar, carcomer
4. Afligir o atormentar una cosa a una persona le roía el resentimiento. corroer, concomer
5. ZOOLOGÍA Comer las abejas el maestril o celda de la reina.
NOTA: Se conjuga como: leer

roer

 
tr. Cortar, romper menuda y superficialmente con los dientes parte de [una cosa dura].
esp. Quitar con los dientes [a un hueso] la carne que se le quedó pegada.
fig.Gastar superficialmente y poco a poco [una cosa].
Molestar o atormentar interiormente.
Conjug.: la 1.ª persona del indic. pres. puede decirse roo, roigo, royo; el subj. pres.: roa, roiga, roya; roas, roigas, royas, etc.; la 3. ª persona de imperat.: roa, roiga.

roer

(ro'eɾ)
verbo transitivo
1. gastar la superficie de algo poco a poco Los ratones roen los papeles y cartones.
2. quitar con los dientes la carne pegada a un hueso Los perros roen los huesos.
3. desgastar una cosa a otra La humedad había roído la baranda de la galería.
4. tranquilizar atormentar o preocupar a alguien Sus celos la roen.

roer


Participio Pasado: roído
Gerundio: royendo

Presente Indicativo
yo roo {or} roigo {or} royo
tú roes
Ud./él/ella roe
nosotros, -as roemos
vosotros, -as roéis
Uds./ellos/ellas roen
Imperfecto
yo roía
tú roías
Ud./él/ella roía
nosotros, -as roíamos
vosotros, -as roíais
Uds./ellos/ellas roían
Futuro
yo roeré
tú roerás
Ud./él/ella roerá
nosotros, -as roeremos
vosotros, -as roeréis
Uds./ellos/ellas roerán
Pretérito
yo roí
tú roíste
Ud./él/ella royó
nosotros, -as roímos
vosotros, -as roísteis
Uds./ellos/ellas royeron
Condicional
yo roería
tú roerías
Ud./él/ella roería
nosotros, -as roeríamos
vosotros, -as roeríais
Uds./ellos/ellas roerían
Imperfecto de Subjuntivo
yo royera
tú royeras
Ud./él/ella royera
nosotros, -as royéramos
vosotros, -as royerais
Uds./ellos/ellas royeran
yo royese
tú royeses
Ud./él/ella royese
nosotros, -as royésemos
vosotros, -as royeseis
Uds./ellos/ellas royesen
Presente de Subjuntivo
yo roa {or} roiga {or} roya
tú roas {or} roigas {or} royas
Ud./él/ella roa {or} roiga {or} roya
nosotros, -as roamos {or} roigamos {or} royamos
vosotros, -as roáis {or} roigáis {or} royáis
Uds./ellos/ellas roan {or} roigan {or} royan
Futuro de Subjuntivo
yo royere
tú royeres
Ud./él/ella royere
nosotros, -as royéremos
vosotros, -as royereis
Uds./ellos/ellas royeren
Imperativo
roe (tú)
roa {or} roiga {or} roya (Ud./él/ella)
roid (vosotros, -as)
roan {or} roigan {or} royan (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había roído
tú habías roído
Ud./él/ella había roído
nosotros, -as habíamos roído
vosotros, -as habíais roído
Uds./ellos/ellas habían roído
Futuro Perfecto
yo habré roído
tú habrás roído
Ud./él/ella habrá roído
nosotros, -as habremos roído
vosotros, -as habréis roído
Uds./ellos/ellas habrán roído
Pretérito Perfecto
yo he roído
tú has roído
Ud./él/ella ha roído
nosotros, -as hemos roído
vosotros, -as habéis roído
Uds./ellos/ellas han roído
Condicional Anterior
yo habría roído
tú habrías roído
Ud./él/ella habría roído
nosotros, -as habríamos roído
vosotros, -as habríais roído
Uds./ellos/ellas habrían roído
Pretérito Anterior
yo hube roído
tú hubiste roído
Ud./él/ella hubo roído
nosotros, -as hubimos roído
vosotros, -as hubísteis roído
Uds./ellos/ellas hubieron roído
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya roído
tú hayas roído
Ud./él/ella haya roído
nosotros, -as hayamos roído
vosotros, -as hayáis roído
Uds./ellos/ellas hayan roído
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera roído
tú hubieras roído
Ud./él/ella hubiera roído
nosotros, -as hubiéramos roído
vosotros, -as hubierais roído
Uds./ellos/ellas hubieran roído
Presente Continuo
yo estoy royendo
tú estás royendo
Ud./él/ella está royendo
nosotros, -as estamos royendo
vosotros, -as estáis royendo
Uds./ellos/ellas están royendo
Pretérito Continuo
yo estuve royendo
tú estuviste royendo
Ud./él/ella estuvo royendo
nosotros, -as estuvimos royendo
vosotros, -as estuvisteis royendo
Uds./ellos/ellas estuvieron royendo
Imperfecto Continuo
yo estaba royendo
tú estabas royendo
Ud./él/ella estaba royendo
nosotros, -as estábamos royendo
vosotros, -as estabais royendo
Uds./ellos/ellas estaban royendo
Futuro Continuo
yo estaré royendo
tú estarás royendo
Ud./él/ella estará royendo
nosotros, -as estaremos royendo
vosotros, -as estaréis royendo
Uds./ellos/ellas estarán royendo
Condicional Continuo
yo estaría royendo
tú estarías royendo
Ud./él/ella estaría royendo
nosotros, -as estaríamos royendo
vosotros, -as estaríais royendo
Uds./ellos/ellas estarían royendo
Sinónimos

roer

transitivo
gastar, desgastar, corroer.
Corroer se utiliza especialmente si se trata de acción química: la humedad corroe el hierro. Tratándose de acción mecánica, desgastar: el agua roe o desgasta las rocas.
Traducciones

roer

نخر

roer

roer

roer

VT
1. [+ comida] → to gnaw; (= mordiscar) → to nibble at; [+ hueso] → to gnaw, pick
2. (= corroer) → to corrode, eat away
3. [+ capital] → to eat into (bit by bit)
4. [conciencia] → to prick
Ejemplos ?
Esta vez no era el tímido roer del ratón furtivo y porfiado: la sierra ya apretaba de firme: desde fuera hacían un agujero amplio, redondo, para que cupiese por él la mano del ladrón, y descorriendo los cerrojos, pudiese franquear la entrada...
Y, estando cenando, entró un alguacil del pueblo (como de ordinario en los lugares pequeños se usa) y sentóse a conversación con el caballero en tanto que cenaba; y no dejó, entre razón y razón, de echar abajo tres cubiletes de vino, y de roer una pechuga y una cadera de perdiz que le dio el caballero.
De donde se saca la consecuencia que si nuestros gobernantes fueran de los que saben decir setse jutges menjan fetje, igual pelo nos luciría, porque los que estamos dedicados a ser vasallos, súbditos o ciudadanos en lo que existe o en lo que catalanistas y bizkaytarras tratan de implantar, siempre nos ha de tocar roer el hueso de la explotación.
Así discurriendo y dando vueltas por calles y plazas, llegó la hora de la comida, y entonces comenzó a reflexionar que la vida de holgazanería tenía algunos inconvenientes, pues si bien había correteado a su gusto, en cambio se encontraba sin aquellos abundantes huesos que tanto tenían que roer, y restos de tajadas, para él tan sabrosos.
Parece que le entraron ganas de llorar al recordar el blanco pan, los bien aderezados manjares y los cuidados de su mamá, que entonces apreció; pero temió volver a su casa y comenzó a dar vueltas por las calles, muy cabizbajo y como perro vagabundo que no sabe a dónde va, pero sí a lo que va: en busca de un hueso que roer.
CORIFEO De tu ancha garganta, ¡oh Cíclope!, abre la puerta de tu labio: listos para ti, cocidos y asados, golosinas de la brasa para roer, puedes trinchar los miembros de los extranjeros, en una peluda piel de cabra recostado.
Estos son los que diciéndoles: «Restituid_lo_mal_llevado», dicen: «Es_cosa_de_risa»; «Mirad que ya estáis viejo, y que ya no tiene el pecado qué roer en vos.
Pues añadid el encanto de los hijos, que también van cargados de viandas, y que se proponen comer esta noche por todo el año, a cuyo fin empiezan a roer, desde la calle, cuanto se puede pasar sin aliño ni condimento y hasta lo que no se puede (que tales milagros hacen la voracidad y la prohibición reunidas); añadid los tremendos instrumentos de que se han provisto: zambombas, rabeles y tambores, con ayuda de los cuales se prometen romper la cabeza a su familia y a toda la vecindad, y comprenderéis el santo júbilo de esa escena, cien mil veces repetida hoy en las inmediaciones de los mercados.
-Pos está asina por lo que le pasó endispués, que lo que le pasó al salir de la ermita le viée largo y durillo de roer al de mejores molares; como que estaba yo allí y me queé que si me sangran no doy ni gota de caldo, como que me queé como se quearon tos, como si nos hubieran dao con un mazo en la mollera.
Pues tras la culebra anduve, y aun pienso se ha de ir para ti a la cama, que son muy frías y buscan calor.” “Plega a Dios que no me muerda -decía yo-, que harto miedo le tengo.” De esta manera andaba tan elevado y levantado del sueño, que, mi fe, la culebra (o culebro, por mejor decir) no osaba roer de noche ni levantarse al arca; mas de día, mientras estaba en la iglesia o por el lugar, hacia mis saltos: los cuales daños viendo él y el poco remedio que les podía poner, andaba de noche, como digo, hecho trasgo.
Y apenas se atrevía a masticar su trozo de pez sabroso, jugoso de aceite dorado; doña Mercedes, de reojo, le condenaba, por aquel placer egoísta -el hijo acaso, a tal hora, no tendría ni un mendrugo de pan que roer-, cuando la criada, entrando aprisa, le habló al oído.
Para ti la vida está en el agua, mas yo acostumbro roer cuanto poseen los hombres: no se me oculta el pan floreado que se guarda en el redondo cesto; ni la gran torta rociada de sésamo; ni la tajada de jamón; ni el hígado, dentro de su blanca túnica; ni el queso fresco, de dulce leche fabricado; ni los ricos melindres, que hasta los inmortales apetecen; ni cosa alguna de las que preparan los cocineros para los festines de los mortales, echando a las ollas condimentos de toda especie.