risueño

(redireccionado de risueñas)
También se encuentra en: Sinónimos.

risueño, a

1. adj. Que tiene una cara sonriente la novia estaba risueña el día de su boda. carialegre
2. Que se ríe con facilidad es un bebé tan risueño que encandila a la gente. reidor
3. Que causa placer por tener un aspecto agradable el paisaje era tan risueño que se detuvieron a contemplarlo. alegre, placentero
4. Que es próspero o favorable parece que le espera un porvenir risueño. prometedor

risueño, -ña

 
adj. Que muestra risa en el semblante.
Que se ríe con facilidad.
fig.De aspecto deleitable o capaz de infundir gozo o alegría.
Próspero, favorable.

risueño, -ña

(ri'sweɲo, -ɲa)
abreviación
1. que muestra risa una cara risueña
2. persona que ríe con facilidad un niño risueño
3. que es favorable y conlleva éxito o felicidad La suerte se le presentaba risueña.
Traducciones

risueño

souriant(e)

risueño

微笑的

risueño

ADJ
1. [cara] → smiling
muy risueñowith a big smile
2. [temperamento] → cheerful
3. (liter) [paisaje] → bright, pleasant
4. (liter) (= favorable) → favourable, favorable (EEUU)
Ejemplos ?
CORO El wals es sin duda del diablo invención. Con mil impresiones risueñas, funestas, tan varias y opuestas, vacila y se embriaga la fe y la razón.
Y los jóvenes comenzaron a cantar para distraerse y olvidar. Olvidar entre risueñas poses y vestuarios melancólicos su confusión, su íntimo torbellino, su pánico.
Dejaste tus risueñas campiñas de Andalucía, las alegres y juguetonas aguas del Guadalquivir; tu cielo tan puro y sereno como el de estas preciosas comarcas; su temperatura deliciosa, una madre amorosa y familia, tierna que os amaba, sólo por seguir a un hombre; pero ese hombre era el esposo y el amado de tu corazón, y no vacilaste un momento en acompañarle y seguirle en sus peligros.
-murmuró intrigada la madre y entraron. En la penumbra de la sala cinematográfica dos voces comentaban risueñas: -...y la pobrecita se quedó confundida, ¿verdad?
Y confundiendo en su mente sus amagos y alabanzas, ya en risueñas esperanzas, ya en inocente pavor, contemplándose al espejo con la luz de la bujía, así pensaba y decía Margarita en su interior: «¿Conque hay fiestas y banquetes, y nocturnos galanteos, y deliciosos paseos, de esta pared más allá?
-¡Qué estás diciendo, hombre! Tu locura era, afortunadamente para ti, de las más risueñas. Te creías grande, rico, omnipotente, feliz; te pasabas la vida repartiendo gracias a todo el mundo.
En obsequio a la verdad, la mujer del tío Nardo no necesitaba de tantas ni tan buenas razones para oponerse a los proyectos de su hijo: era su madre, y con los ojos de su amor veía a través de los mares, nubes y tempestades que oscurecían las risueñas ilusiones del ofuscado niño; pero el tío Nardo, menos aprensivo que ella y más confiado en sus buenos deseos, apoyaba ciegamente a Andrés; y entre el padre y el hijo, si no convencían, dominaban a la pobre mujer, que, por otra parte, respetaba mucho las corazonadas, y jamás se oponía a lo que pudiera ser permisión del Señor .
En esos ligeros y cortados sueños de la mañana, ricos en imágenes risueñas y voluptuosas, sueños diáfanos y celestes como la luz que entonces comienza a transparentarse a través de las blancas cortinas del lecho, no0 ha habido nunca imaginaciones de veinte años que bosquejase con los colores de la fantasía una escena semejante a la que se ofrecía en aquel punto a los ojos del atónito Garcés.
De allí descubren los pasmados ojos todo el golfo del África, y los senos de sus risueñas costas, y el enjambre de sus pequeñas islas que, en el terso cristal, parecen cual bandada de aves fugitivas del África, que el sueño detuvo allí una noche, y que a otros climas, tornando el alba, emprenderán su vuelo.
La hora de nona había pasado hacía largo tiempo; y el sol próximo al ocaso, doraba con sus últimos rayos la ciudad querida de sus abuelos, la hermosa Sunamitis cantada por la lira de Salomón, que alegre y risueñas se extendía sobre dos colinas acariciada por las tibias brisas de la primavera.
Parece mentira, cuando uno se acuerda de esas Mariñas tan risueñas, tan alegres hasta en la peor estación del año, que Galicia encierre sitios tan agrestes y salvajes.
Con sus vaporosos vestidos blancos adornados con lazos, unos azules, otros color de rosa, ligeras, risueñas y juguetonas, semejaban en efecto a esas aladas flores del espacio.