riente

riente

adj. Que ríe. risueño
Traducciones

riente

bright, merry

riente

ADJ (liter)
1. (= risueño) → laughing, merry
2. [paisaje] → bright, pleasant
Ejemplos ?
–se decía, siguiendo en tanto a aquella riente pareja– ¡esto se ha convertido en un paraíso!; ¡qué ojos!, ¡qué cabellera!, ¡qué risa!
¿Cómo pudo esta firme carne mía y esta insolente plenitud de contemplar, albergar tales incertidumbres, sordideces, manías y asfixias por falta de aire? Miro alrededor, y estoy solo, seguro, musical y riente de mi armónico existir.
Caía, pues, la cresta; entornando los ojos bajo la azul membrana que los protegía, el pavo se acercó a la urna en que el Niño vestido de rancia seda blanca, alzando en la diestra su mundillo de plata que tiene por remate una cruz, derramaba la gracia de su faz riente y la bondad de sus ojos de vidrio sobre la pobre casa y sus moradores.
Por los cristales se metía el riente panorama: a lo lejos, el golfo, y, en primer término, los jardines de varios coquetones hoteles, poblados de vegetación rica -palmeras, rosales en flor, abetos de hoja picada-.
La antigüedad, la edad media, el presente, y aun las promesas de un riente porvenir, en los bellos ojos de cuatro jóvenes graciosas y turbulentas, que se impacientaban, fastidiadas con la monotonía de la velada.
Ya no esperaba ver más la riente luz del día, ni el amado rostro de mi mujer y de mis hijos, y extendía la mirada con desesperación sobre la desierta superficie de las aguas.
Los reyes colocar en la colina Y colgada del techo La estrella que sus pasos encamina, Y en el portal el Niño Dios riente Sobre mullido lecho De musgo gris y verdecino helecho.
Y la ironía de la careta sacaba de quicio al mísero, amarrado al potro de la sospecha durante la vida; aquella respingada nariz, aquellos oblicuos ojos vacíos, detrás de los cuales había ardido la llama pasional; aquel barbuquejo deshilachado, picado, arrugado, que un día cubrió una boca riente y húmeda y fue alzado por el juguetón impulso de unos enamorados dedos..., enloquecía al infeliz torturado de los peores celos: los de lo desconocido, lo indescifrable.
etuvo el paso de su yegua Pepe el Zorzales, y colocándose una mano a modo de pantalla sobre los ojos, arrojó una mirada escrutadora sobre el riente panorama.
Rosalía, inclinada sobre el muro y asomando la cabeza por entre dos de las florecientes macetas, inspeccionaba con inquieto mirar la riente lejanía.
El mismo fatalismo que aceptaba esto con un ¡añá! y una riente mirada a los demás compañeros, le dictaba, en elemental desagravio, el deber de huir del obraje en cuanto pudiera.
Paco Cárdenas, en el momento en que lo sacamos a relucir, podría contar veintisiete o veintiocho años, y era de regular estatura, algo metido en carnes, una miajita crecido de abdomen, de tez trigueña, de rostro oval, con grandes y dulces ojos melados, pelo oscuro y boca riente y femenil y que siempre ligeramente contraída dejábale algo al descubierto la limpísima dentadura.