ridículo

(redireccionado de ridículos)
También se encuentra en: Sinónimos.

ridículo, a

(Del lat. ridiculus .)
1. adj. Que causa risa por ser raro, extravagante o cómico lleva unos vestidos ridículos; fue un comentario tan ridículo que no pudimos evitar una carcajada. grotesco
2. Que resulta demasiado pequeño o de escaso valor creo que es un regalo ridículo para una boda; lo compré porque tenía un precio ridículo; tiene un tamaño ridículo. irrisorio, insignificante
3. Que se comporta con una delicadeza excesiva y afectada acéptalo, ¡no seas ridículo! remilgado natural
4. s. m. Situación extraña que provoca risa o menosprecio y deja una sensación de vergüenza a quien la experimenta no le gusta hablar en público por miedo al ridículo; hice un ridículo espantoso al caerme por la escalera mientras todos me miraban.
5. INDUMENTARIA Y MODA Bolso pequeño de mujer.
6. en ridículo loc. adv. En una situación que causa burla o menosprecio de los demás me puso en ridículo delante de su familia; es ella quien queda en ridículo con su comportamiento.

ridículo, -la

 
adj. Que por grotesco, raro, extravagante, etc., mueve a risa.
Escaso, de poca estimación.
Extraño y de poco aprecio.
Nimiamente delicado o reparón.
m. Situación ridícula en que cae una persona.
En ridículo. loc. adv. Expuesto a la burla o al menosprecio de la gente.

ridículo, -la

(ri'ðikulo, -la)
abreviación
1. grave que provoca risa o burla porque resulta extravagante o grotesco Usaba un sombrero ridículo.
2. que es escaso o pequeño La compra significaba para él un gasto ridículo.
3. serio que no es acorde al pensamiento racional Su postura es ridícula y porfía en defenderla.

ridículo


sustantivo masculino
situación o hecho que mueve a burla a las personas porque causa mala impresión Parece que le gusta hacer el ridículo.
en una situación que causa risa o burlas Lo puso en ridículo frente a sus amigos.
Traducciones

ridículo

belaglik

ridículo

سخيف, تافِه

ridículo

lächerlich

ridículo

ridicule

ridículo

nevetséges

ridículo

馬鹿らしい, ばかげた

ridículo

웃으운, 웃기는

ridículo

belachelijk

ridículo

ridículo

ridículo

löjlig

ridículo

可笑, 荒谬的

ridículo

směšný

ridículo

latterlig

ridículo

naurettava

ridículo

smiješan

ridículo

latterlig

ridículo

śmieszny

ridículo

น่าหัวเราะ

ridículo

gülünç

ridículo

lố bịch

ridículo

מגוחך

ridículo

A. ADJridiculous
¿a que suena ridículo?doesn't it sound ridiculous?
B. SM hiciste el ridículoyou made a fool of yourself
puso a Ana en ridículo delante de todoshe made a fool of Ana in front of everyone, he showed Ana up in front of everyone
no te pongas en ridículodon't make a fool of yourself, don't show yourself up
no tiene sentido del ridículohe isn't afraid of making a fool of himself
exponerse al ridículo (frm) → to lay o.s. open to ridicule
Ejemplos ?
Y la gente, burlada, empezó a poner en solfa a los novios, a tratarlos de pazguatos, de sangre de horchata, de fenómenos y de ridículos.
El artista (y perdón por el dictado) retrataba en esos frescos los tipos más ridículos y populares y la fisonomía de individuos generalmente conocidos por tontos.
Y como máxima, el pensamiento según el cual el sabio debería encontrarse frente al destino siempre en état d'epigramme, es hermoso y auténticamente cínico. : Todos los géneros poéticos clásicos, en su estricta pureza, son ahora ridículos.
Soy bastante inteligente para saber distinguir entre los ritos ridículos que la iglesia ha creado para dominar las conciencias de los hombres por esa terrible palabra que llaman fe, y lo que es un pensamiento razonado y lógico de un hombre capaz de comprender que rige al mundo algo superior, y que la iglesia se embarulla para ejercer un dominio universal en nombre de Cristo, que si se levantara de su tumba los arrojaría nuevamente a azotes del templo.
Cambié de carácter; fui dulce, afable, perdí la ironía amarga con mis compañeros, dejé en paz los ridículos ajenos; me observaba, me corregía, me mejoraba...
Después de haber creído por algún tiempo que el universo tenía por objeto producir de cuando en cuando, un poeta que lo cantara en impecables estrofas, y a los pocos meses de haber publicado un tomo de poesías «Los primeros versos», que me procuró ridículos triunfos de vanidad literaria y dos aventuras amorosas que infatuaron mis veinte años, la intimidad profunda que trabé con Serrano y su alta superioridad intelectual y su pasión por la filosofía, cambiaron el rumbo de mi vida.
La resignación llora en la triste sombra del gineceo; el fanatismo destroza inútilmente sus rodillas ante la pena de los mitos insensibles, pero la mujer fuerte, la compañera solidaria del hombre, se rebela; no adormece a sus hijos con místicas salmodias, no cuelga al pecho de su esposo ridículos amuletos, no detiene en la red de sus caricias al prometido de sus amores; viril, resuelta, espléndida y hermosa, arrulla a sus pequeños con cantos de marsellesa, prende en el corazón de su esposo el talismán del deber y al amante le impulsa al combate, le enseña con el ejemplo a ser digno, a ser grande, a ser héroe.
Pero no quiero estar más lento, saldré a la calle y trataré de enamorarme y de que mi amor no sea trascendental; quiero que sea sin pretensión, que sea ligero, sencillo, fino, que me enferme poco; claro, también quiero que se cumpla una necesidad espiritual y así tendré el espíritu ágil y saludable; no importa que haya algo de cinismo, eso está más cerca de llegar a lo que conviene más a cada uno, es decir, esto es arriesgado, mejor diré: a lo que conviene a la mayoría de los jóvenes de este siglo; me enamoraré al estilo de este siglo, puesto que los jóvenes de ahora estamos de vuelta de los amores tan enfermizos, trascendentales y ridículos.
Serás mío, irás al sacrificio». Y el filósofo se ponía de puntillas; se estiraba cuanto podía, daba saltos cortos, ridículos; pero todo en vano.
A veces, por ostentar el bien que poseía, Perogil invitaba, media hora antes del almuerzo, a algún amigo o compañero de oficina, y nunca sucedió que el caso produjese de esos apuros ridículos propios de las casas mal organizadas.
Por algo es jorobado, torcido, bizco, temblón de las manos y de los pies; por algo hace con la cara esos continuos gestos que parecen de terror, esos visajes ridículos...
Tres cosas son las que hacen ridículos a los hombres: la primera la nobleza, la segunda la honra y la tercera la valentía; pues es cierto que os contentáis con que hayan tenido vuestros padres virtud y nobleza para decir que la tenéis vosotros, siendo inútil parto del mundo.