ricacho

ricacho, -cha

(ri'kat∫o, -t∫a)
sustantivo masculino-femenino
persona muy rica Los vecinos son unos ricachos ordinarios.
Traducciones

ricacho

/a SM/F ricachón/ona SM/Ffabulously rich man/woman (pey) → well-heeled bourgeois, dirty capitalist
Ejemplos ?
Benito el droguero, ricacho de la capital, a quien Bernardo conocía por haber trabajado para él en una casa de campo, le ofreció nada menos que emplearle, con algo más de jornal, poco, en la ciudad, bajo la dirección de un maestro, en las delicadezas de la estantería y artesonado de la droguería nueva que D.
Niebla de marzo, agua en la mano. Nieblas en alto, aguas en bajo. En marzo poda el ricacho y en abril el ruin. Cuando mayo marsea, mayo marsea.
Según Javier Barreiro, las penurias familiares la obligaron a casar a los trece años con un ricacho de la vecina Cartagena, separándose a los seis meses.
Muy sorprendido el notario tuvo que anotar el diario. acontecer del ricacho y llamando a aquel muchacho serio le dio las noticias: -En buena hora y albricias.
Pero he aquí el hecho. Una vez, cierto ricacho muy avaro concibió la idea de obtener gratis de ese Abernethy una opinión médica. Habiendo procurado con ese objeto estar solo con él en una conversación corriente, le insinuó su propio caso como el de un individuo imaginario.
Se ha declarado usted mi proveedor de café, compartiendo anualmente conmigo el muy exquisito que le regala algún agradecido enfermo de su clientela. Soy, pues, su deudor, y cúmpleme pagarle en la única monería que puede ya ser grata un ricacho como usted.
Como él era estoico, le costó poco trabajo vivir como un asceta; apenas comía, apenas vestía; su posada era la más barata de Valencia; le sobraba casi todo el sueldo que le daban los estudiantes americanos, como antes le había sobrado la soldada que recibía del ricacho de Oviedo.
Nadie paraba mientes en que el ricacho no cumplía ninguna de las prácticas de buen cristiano, y que lejos de eso, la daba de volteriano, hablando pestes del Papa y de los santos.
Un día que, hecho ya todo un ricacho, iba el criollo viejo arreando para Mendoza unos novillos enormes de gordos, para el abasto de la ciudad, encontró por el camino a un jinete regularmente aperado y vestido y bastante buen mozo; y se detuvieron ambos, de golpe, abriendo tamaños ojos.
Los tres caballeros entraron en la mejor habitación de la casa, donde los recibió el oficial, tendido en un sillón, con los pies encima de la chimenea, fumando en una larga pipa de loza y envuelto en una espléndida bata, recogida tal vez en la residencia campestre de algún ricacho de gustos chocarreros.
Acompañábanlo, con campanillas de plata, don Pedro de Contreras y don García Martínez de Castañeda, de la orden de Alcántara. Abrían la procesión los cofrades de Nuestra Señora del Rosario con su mayordomo el ricacho minero don Juan García de Vega.
Notó Bernardo que allí nadie se atrevía a contradecir aquel dogma de la inutilidad de drogas y recetas, caras o baratas; todos decían amén a los desprecios del ricacho; nadie le proponía tal o cual específico para ninguno de los infinitos dolores de que se quejaba.